Fig. 366.—Armadura de Cristóbal Colón.

La Isabela.

2.—Todos trabajaron en ella con febril energía. Edificóse un arsenal, un templo y una fortaleza; se construyó un hospital, se repartieron solares, se ordenaron calles y plazas, y se circunvaló la naciente ciudad con murallas defensivas de piedra. Pero el exceso de trabajo, la escasez de víveres, averiados en el viaje, y las enervantes influencias del clima, ocasionaron á los colonos graves enfermedades. Empezó además en todos el desanimo y la indisciplina. El oro y la plata soñados no parecían tan fácilmente. Colón mismo cayó enfermo y el desaliento fué aumentando. A principios de Enero (1494) dos jóvenes y valientes caballeros, llamados Alonso de Hojeda y Ginés de Gorbalán, penetraron en el interior de la isla reconociendo la supuesta región aurífera de Cibao. Colón aprovechó sus entusiastas relatos para levantar el decaído espíritu de sus subordinados, y apenas se repuso, decidió explorar el mencionado Cibao, con más gente de guerra y mayor detenimiento[518].

Fig. 367.—Carta autógrafa de Cristóbal Colón.

El memorial á los Reyes.

3.—Necesitábanse, sin embargo, refuerzos y víveres en la naciente colonia, por lo que el Almirante despachó á España á Antonio de Torres con nueve buques, entregándole un memorial para los Reyes en el que pintaba con vivos colores la fertilidad y belleza de la isla, las esperanzas que abrigaba de obtener grandes cantidades de oro en su expedición al Cibao, y la necesidad que tenía la Isabela de ropas, medicamentos, vino, arroz, etc., que vinieron de España en cantidad escasa, fuese por mala fé, ó gitanería de los proveedores de la flota, ó por negligencia ó animosidad del Arcediano Fonseca, encargado, como dijimos, de aprovisionarla. Proponía también Colón á los Reyes, en el memorial referido, que diesen permiso á algunas carabelas para que trajeran anualmente á la Española ganados y otros mantenimientos, "las cuales cosas se podrían pagar en esclavos de estos caníbales, etc." Esta propuesta del Almirante, que los Reyes no decidieron, tenía sus antecedentes en los viajes de los portugueses al Africa, y estaba, por tanto, dentro de las ideas de la época. Colón, por otra parte, no propuso tan inhumano tráfico como fin, sino como medio ó arbitrio ocasional y económico. No hay razón, pues, para calificarle de traficante de esclavos, como lo hacen algunos de sus biógrafos[519].

Fig. 368.—Firma de Cristóbal Colón.

Significa: Servus Supplex Altissimi Salvatoris. Jesus, María, Joseph. Christo Ferens, ó sea: Siervo humilde del Altísimo Salvador Jesús, María, José. El que lleva á Cristo, es decir, Cristóbal, porque tal es la significación de Christophorus.