Evidentemente contribuyeron estas crueldades á la extinción de la raza indígena, pero no fueron, sin embargo, las únicas causas de su fenecimiento en La Española. Hubo otras menos estudiadas, pero no por ello ineficaces. Importaron los blancos enfermedades epidémicas que se cebaron furiosamente en las tribus indias. La viruela fué una de las más destructoras. Nos cuenta el cronista Pedro Mártyr, que en las aldeas infestadas morían los indios "como carneros". Había, además, en las agrupaciones aborígenes enfermedades endémicas y peculiares de la raza, que causaban numerosas víctimas. El célebre "matlaza huatl" Mejicano, por ejemplo, que no atacaba á los Europeos, barrió en el Anahuac poblados enteros (1545 y 1576). Esta misma epidemia destruyó en 1618 la gran mayoría de las tribus indias de Massachusetts.
Por otra parte, la población de La Española, cuando Colón la descubrió no llegaba, ni con mucho, á 3.000.000, como afirma Fray Bartolomé de Las Casas; oscilaba entre 200 y 300.000 almas, de las que en el año 1508 quedaban sólo 60.000, que disminuyeron hasta 46.000 en el año 1570, y hasta 14.000 en el 1573. En el año 1570 apenas quedaban en La Española dos aldeas indígenas[557].
Descubrimientos y nuevas poblaciones.
4.—La triste suerte de los indígenas y los incidentes luctuosos de su dominación han oscurecido los demás sucesos ocurridos en La Española en el gobierno de Ovando, que después de someter el Higney y Jaragua dedicó sus energías á poner en orden la administración de la isla. Organizó el laboreo de las minas estableciendo cuatro hornos de fundición en los que recogía anualmente cerca de 1.000.000 de pesos: espurgó la isla de los viciosos que daban mal ejemplo, enviándoles á España, ó quitándoles los indios encomendados, castigo entonces muy temido, y gobernó, en fin, con gran discreción y prudencia. Envió á Ponce de León á Boriquen ó San Juan de Puerto Rico, isla descubierta por Colón en el segundo viaje, para que la explorase. Penetró Ponce de León en el interior de la referida isla, fundando allí, con autorización de Ovando, una rica colonia y dominando á los indígenas en pocos años. Envió también Ovando (1508) á Sebastián de Ocampo, para que averiguara definitivamente, si la isla de Cuba era ó no tierra firme. Convencióse Ocampo de que era una isla como había indicado en su mapa Juan de la Cosa. En esta misma época, Juan Díaz de Solís y Vicente Yáñez Pinzón descubrieron y costearon parte del Yucatán sin fundar allí colonia alguna.
La expedición de Ocampo alrededor de Cuba, fué uno de los últimos acaecimientos del gobierno de Ovando. En Julio del 1509 llegó á La Española D. Diego de Colón, después de ganar ante el Consejo de Indias su pleito contra el rey Don Fernando y ser nombrado, en consecuencia, Gobernador y Capitán General de las Indias. Ovando, después de ser absuelto en el juicio de residencia que instauró D. Diego, abandonó La Española (Sept. 1509), falleciendo en Alcántara (donde se halla enterrado) el 29 de Mayo de 1511[558].
Fig. 403.—Mapa de Martín Waldseemüller (1508).
D. Diego de Colón.
5.—Don Diego de Colón, que había contraído matrimonio en España con la hija de D. Fernando de Toledo, pariente próximo del Rey Católico, llegó á La Española acompañado de parte de su familia y de una numerosa comitiva de personas de ambos sexos pertenecientes á distinguidos linajes, estableciéndose en la isla con inusitada magnificencia y fausto. Los hijos de Colón gozaron al fin de los honores y recompensas debidas á su padre.