En América del Norte prevalecía la monogamia, en la del Sur la poligamia, pero en ambas regiones la duración del matrimonio era precaria, dependiendo las más de las veces de la voluntad ó el capricho de los contrayentes[189].

Condición de la mujer.

4.—Las costumbres matrimoniales y la condición de la mujer variaban mucho. Mientras en las tribus en que predominaba la monogamia y el matriarcado, la mujer era dueña en el hogar y tenía tanto ó mas valor que el hombre, al que podía hasta expulsar de su tienda, en las poligamas, la mujer era considerada como una esclava, como cosa del patrimonio del marido, simple objeto de brutales placeres, ó bestia de labor y de carga. De aquí la escasa fecundidad del hogar salvaje, el abandono de los hijos y los infanticidios[190].

Fig. 75.—Una familia indígena.

Educación de los hijos.

5.—Decidida sin embargo por los padres indios, la vida y crecimiento del niño, protegían su infancia cuidadosamente. Los ritos, costumbres y ceremonias natales para defender la criatura de los malos espíritus y propiciar en su favor los tutelares de su grupo ó tribu, eran muchos y curiosísimos[191]. La lactancia duraba tres, cuatro, y á veces diez y doce años.

Al llegar á la pubertad, y después de someterse á pruebas especiales de iniciación, en ceremonias solemnes y públicas, el niño recibía su nombre cuya imposición y cambio, eran para el Indio materias de capital importancia.

Fig. 76.—Acarreando agua.