EN EL INTERIOR
Los Collas ó Aymarás, que después de haber arrojado de la altaplanicie del Titicaca á los Quechuas del Imperio Teocrático de Tiahuanaco, se establecieron en la meseta del Collao, extendiéndose á los valles inmediatos del Cuzco y de la actual Bolivia, desde el nudo de Porco hasta el nudo del Cuzco, entre las cordilleras oriental y occidental, en una extensión de 300 millas de largo sobre 50 á 116 de ancho: se dividian en dos fracciones, gobernadas, la una, por el Cacique Carí de Chucuito, y la otra, por el Zapana de Antuncolla. Además, se hallaban sometidos á los Collas, las tribus de los Canchis, Coras, Chumpihuillpas, Cushunas y Collaguas, que, respectivamente, habitaban las actuales provincias de Canchis, Chumbivilcas y Cailloma.
Los Quechuas, que después de ser arrojados del Collao, se refugiaron en los valles de Urubamba y Pachachaca: ellos constituían la tribu más numerosa, y su cultura se había extendido por toda la Sierra y la Costa, durante el período del Imperio de Tiahuanaco, del que fueron ellos, dicen algunos, los constructores de los grandiosos monumentos de esa ciudad: más tarde, algunas de estas parcialidades fueron los fundadores del nuevo Imperio de los Incas. Según opinión de ciertos autores, no es aventurado afirmar el hecho de que ellos fueron los constructores de los ciclópeos monumentos de Tiahuanaco, cuando en Urubamba, donde se refugiaron después de ser arrojados de la altiplanicie del Titicaca por los Collas, se han descubierto también, últimamente, monumentos semejantes á los de Tiahuanaco, como la maravillosa ciudad de Macchu-Picchu y otras.
Los Uros ó Urus, que ocupaban parte de la altaplanicie y la región de los lagos, desde Titicaca hasta Lipez, y aunque vecinos de los Aymarás, eran distintos de éstos, tanto en sus costumbres como en su lengua.[109]
Los Pocras, que habitaban la comarca de Quinua ó Huamanguillo y el valle de Huanchuy y alturas de Pumacahuanca, tenían la credulidad de haber nacidos en el lago de Castrovirreyna.
Los Canas, que moraban en el extremo territorio que se extiende desde el Collasuyo al río Pachachaca, y desde la Montaña á las cabeceras de Areqquepay.
Los Cahuinas, que vivían en el Collasuyo, al Mediodía del Cuzco: acostumbraban horadarse las orejas y traer enormes pendientes, antes que eso fuese un distintivo de los nobles Incas. Creían que sus almas habían salido del gran lago de Titicaca, al que volverían después de su muerte, para animar de nuevo á otros cuerpos.
Los Canchis ó Tintas, que eran sometidos á los Collas, y se extendían desde el Cuzco hasta las cabeceras de Areqquepay.
Los Coras, que habitaban la actual provincia de Canchis.
Los Huallas ó Guallas, los Guanaypatas y los Sausaseros, que formaban un pequeño curacazgo del territorio de Huaráz.