Algunos escritores han supuesto que en los tiempos heróicos, los Judíos, los Cananeos, los Cartagineses, los Fenicios, los Troyanos, los Griegos, los Egipcios y los Escitas, habían desembarcado á las playas americanas, fundándose en ciertas analogías que se han notado entre aquellas diversas razas y las de América.
Asímismo, varios otros autores han asentado que las primeras inmigraciones al Nuevo Mundo habían venido de la Atlántida, grande isla que, se dice, existió en tiempos remotos entre el Africa y la América, y que fué sumergida en el Océano Atlántico por un gran cataclismo.
Y aún no faltan autores que han querido probar que los originarios de América descienden de los Iberos del tiempo de Tubal, nieto de Noé, que había mandado expediciones á las playas americanas.
En fin, hay un sinnúmero de teorías acerca del origen y la descendencia de los habitantes aborígenes de América; pero todas ellas son hipótesis que carecen de fundamento, porque no descansan en hechos históricos y auténticos que los acrediten.
Sin embargo, parece ser cuestión averiguada, si nos atenemos á las indagaciones perseverantes practicadas por los sabios modernos, que la América antes de su descubrimiento por Colón, fué conocida de los antiguos; tanto porque así lo testifican muchos autores de la antigüedad, cuanto porque las instituciones de los dos grandes imperios americanos, México y Perú, bajo el gobierno de sus respectivos monarcas, conservan el recuerdo de comunicaciones lejanas con el Mundo Antiguo.
Además, las indagaciones de los sabios modernos se basan en inducciones procedentes de la cultura, religión, costumbres, constitución física é idiomas de los pueblos de América, que algunas analogías guardan con otros de Europa, Asia y Africa, como así mismo, en hechos históricos contemporáneos, que han venido á comprobar que, efectivamente, la América fué conocida desde la más remota antigüedad.
Por otro lado, si nos ceñimos á la opinión emitida por doctos y renombrados etnógrafos y etnologistas, es de creer que la América no solamente fué conocida desde muchos siglos antes de la era cristiana, sino habitada desde los tiempos antediluvianos.
Y si nos atenemos á la tradición hebráica, esos habitantes antediluvianos perecerían en la catástrofe del Diluvio Universal, acontecido, según los Setenta Intérpretes, 2242 años después de la Creación, trascurriendo en seguida, se supone, más de cinco siglos hasta que se efectuara nuevamente la repoblación de América, ó sea, más de siglo y medio después de la confusión de las lenguas en Babel, que tuvo lugar 255 años después del Diluvio, es decir, en el año 2497 de la Creación, acontecimiento que originó la dispersión del linaje humano.
Si la repoblación de América ha tenido lugar más de cinco siglos después del Diluvio, es evidente, dicen los etnógrafos, que los nuevos habitantes de este Continente han debido proceder del Antiguo Mundo conocido entonces, sea de Europa, de Asia, de Africa, ó talvez de estos tres Continentes.
Al efecto, vamos á exponer las diversas opiniones de los escritores que se han ocupado del origen de los indios del Nuevo Mundo, en lo que podemos llamar segunda época de América, ó época postdiluviana.