Otros autores, para sostener que el Perú fué el Ophir de Salomón, señalan aún los límites de esa región, y dicen que se hallaba situada entre los territorios colombianos y brasileños, por las montañas de Popayán y Cundinamarca, hasta el lago Yumaguari, cuyas aguas alimentaban á uno de los afluentes del río Orinoco; de otro lado, por el río Ikiari, hasta el cerro aurífero donde nace este río; y en el último costado, por el río Yapurá. En la región superior del río Amazonas, dicen, se encontraba plata y otros objetos preciosos que las naves de Salomón conducían á Joppe (Jaffa) con destino á Jerusalem. Fué esta región superior la que recibió el nombre de Tarsdchisch (vocablo quechua), pues Tar es descubrir y chichiy es oro nativo ó en polvo. Luego, según Onffroy de Torón[58], Tarsdchisch es: el lugar donde se descubre y recoje el oro nativo ó en polvo. Dice la Biblia, que para dirigirse á Tarsdchisch el profeta Jonás, se embarcaba en Joppe, haciendo el viaje por el Atlántico. "En el mar (vers. 22, cap. X del Libro de los Reyes), había para Salomón una flota: cada tres años venían los navíos de Tarsdchisch trayendo oro, plata, marfil[59], monos y pavos reales," versión confirmada en el libro II, cap IX, vers. 21 de los Paralipomenos: "Los navíos iban de Tarsdchisch, para el rey Salomón, con los siervos de Hiram: Una vez cada tres años venían los navíos de Tarsdchisch."—En el cap. IX del Libro I de Los Reyes, se dice que en cada viaje á Ophir traían los navíos de Salomón "cuatrocientos talentos de oro"[60]; y en el cap. IX, vers. 10 del Libro II de los Paralipomenos se dice: "Los siervos de Hiram y de Salomón traían de Ophir el oro, maderas y piedras preciosas." En el Libro I, cap. IX, vers. 11 del Libro de Los Reyes, se dice: "Y también la flota de Hiram traía oro de Ophir y gran cantidad de árboles llamados almug, y piedras preciosas." Tarsdchisch se hallaba al oeste de Ophir y en la parte más rica de la región amazónica.
Onffroy de Torón juzga también haber descubierto, después de largas investigaciones, los lugares en que estuvieron ubicados Ophir, Parvaim y Tarsdchisch, nombres que, según infiere este autor, son tomados del quechua, como trata de probarlo en seguida. Como en el Libro II de los Paralipomenos, cap. III, vers. IV, se dice: "Salomón adornó su casa con piedras preciosas y oro que eran de Parvaim," deduce Onffroy de Torón que Parvaim es una alteración ó corrupción del Paruim, porque en el antiguo alfabeto latino se confundía la v con la u: por esta razón, en el texto hebreo de la Biblia, al referirse al oro de Paruim se halla escrito Zab-Paruim.": la terminación im que indica el plural hebreo se agregó á Paru, porque en la parte superior del Amazonas (territorio oriental del Perú) existen dos ríos auríferos, el Paru y el Apu-Paru ó Rico-Paru, que unen sus aguas á los 10° 30′ de latitud meridional, para vaciarlas luego en el Ucayali, que es uno de los ríos que forman el Amazonas: estos dos ríos que llevan el nombre de Paru, forman precisamente el plural y dan Paruim de los Hebreos. En este caso, Paruim es uno de los lugares bíblicos designados con toda exactitud. "Se debe advertir que el Paru y el Apu-Paru, agrega el mismo autor, nacen en la provincia de Carabaya, que es la más rica de oro en el Perú."
Sabido es que tanto en México cuanto en el Perú, se encontraba abundancia de oro y plata, riquísimas maderas y piedras preciosas, de donde colijen también Vatablo, Montano y Genebrardo, refiriéndose á la Biblia (Génesis, cap. X), que aquellos metales, maderas y piedras preciosas se sacaban de Ophir ó del Perú para la construcción y adorno del templo de Salomón[61], pues si se debe atener al texto sagrado, Salomón mandó construir en Esiongabar, sobre el Mar-Rojo, las naves destinadas á Ophir, cuya flota era impulsada por expertos pilotos y marineros que le proporcionó Hiram, rey de Tiro (con el que celebró alianza) quienes doblaron el Cabo de Buena Esperanza y se unieron con la flota aliada para dirigirse á Ophir, denominada Terra Aurea (Tierra de Oro).
Juan Goropio en sus Origenes Antuerpianæ, y Guillermo Portel en su Orbis Concordia, dice también que Ophir es el Perú, y que los bajeles de la flota de Salomón trasportaban el oro, maderas y piedras preciosas del Perú hasta el Istmo de Panamá (en el Pacífico) y que de allá otros bajeles partían del mismo Istmo (en el Atlántico), haciendo escala en las islas de Cuba y Santo Domingo, doblando en seguida el Cabo de Buena-Esperanza y rastreando, en fin, las costas orientales de Africa, entraban en el Mar-Rojo.
Arias Montano, en su obra ya citada, describe otro itinerario, pues dice: "Las naves que el rey Salomón mandaba á Ophir en busca de oro, pasaban por las Molucas, y luego por México para llegar al Perú; y de vuelta, costeando á Chile, atravesaban el Estrecho de Magallanes, y doblando el Cabo de Buena-Esperanza, entraban al Mar-Bermejo, empleando tres años en el viaje."
Para confirmar aún más las opiniones emitidas por los autores anteriormente citados, el P. Fr. Gregorio García, en el lib. IV, cap. II de su Origen de los Indios, pág. 132, dice: "Salomón fué sapientísimo, y entre puras criaturas ninguno hubo que supiese tanto como él, y como tal nos le vende la Divina Escritura, y que no hubo cosa natural, arte ó ciencia, que no la supiese ó conociese, y consiguientemente, supo la geografía y cosmografía, y con ella lo que incluían las Indias Occidentales tan llenas de portentosas novedades. Y así él mismo daría noticia, instrucciones y orden á los pilotos y marineros, enseñándoles como, por donde y á donde habían de ir con la flota."
Pero, algunos otros escritores han puesto en duda el viaje de las flotas de Salomón á Ophir ó Perú y, entre éstos, citaremos tan sólo dos, que son de bastante crédito. Juan de Solórzano Pereyra se manifiesta abiertamente en contra de las opiniones de los anteriores autores, pues en el lib. I, cap. VI de su Política Indiana, asevera que "Salomón no era tan imprudente, que desde Asiongabar, que cae en el Mar-Rojo, y tenía tan cerca la Arabia y otras provincias de la India Oriental, había de enviar sus armadas á partes tan remotas y por mares tan dilatados y poco cursados, para cuya navegación era menester muchos años." Luego prosigue: "Y así constituyen el Ophir en Sófala ó en Ormiz, ó lo que es más cierto, en algunas de las ricas provincias de la India Oriental, y especialmente en su célebre isla que solía llamar Trapobana ó Sumatra, y hoy se dice Malaca y los reinos del Pegú[62], sus confines, donde se halla todo lo que se llevaba á Salomón en grande abundancia, tanto que se solía llamar Terra de Oro ó la Aurea Chersonese, y su oro se tenía por el más perfecto y de mayores quilates; de donde el de esta calidad tenía el nombre de Ophirizo, y de allí corrompido el vocablo, los latinos le llamaban Obrizo." Y por fin, agrega: "Y no obsta en contrario lo que se ha dicho del nombre del Perú, que es parecido al de Ophir ó Opiro." El historiador William Robertson, en su Historia de América, lib. I, pág. 9, refiriéndose á la navegación entre los antiguos, parece estar, también, en contra de los autores citados, pues dice: "Salomón equipó flotas que, conducidas por pilotos fenicios, navegaron del Mar-Rojo á Tarsdchisch[63] y á Ophir[64], que probablemente eran puertos de la India ó del Africa: estas flotas volvieron tan preciosamente cargadas, que introdujeron repentinamente la riqueza y la magnificencia en el reino de Israel."
En resumen, Ophir ha dado lugar á varios alegatos sobre su situación: distintas opiniones hay á este respecto, pues mientras unos la colocan en Asia, otros la ponen en Africa, y otros en América; dividiéndose cada una de estas opiniones en varias otras.
Cuanto á Nihusio, Volaterán y otros portugueses, quieren que Ophir sea Melinda ó Sófala, en la costa de Etiopia, y Concelio pretende que sea Angola, sobre la costa occidental de Africa.