Réstanos indicar las batallas ó acciones bélicas habidas en otras nacionalidades de segundo orden, cuya política no dejó de influir grandemente, en épocas remotas, en los destinos del Antiguo Mundo.


La Asiria soportó los siguientes flagelos: la invasión de los Arabes, cuya dominación duró tres siglos; las conquistas de la Armenia y la Media, hasta la Bactriana, llevada á cabo por Nino ó Ninus con su ejército de 2.000,000 de hombres; la expedición de la India por Semiramis (2034 años antes de J. C.), al frente de 3.000,000 de soldados, con éxito adverso para esta emperatriz; la sublevación y combates de los Sátrapas; las conquistas de la Siria, Israel y Judá, las de Chipre, Armenia y parte de la Media por Sargónidas; la invasión de Egipto por Sennacherib; la toma de Nínive, y, en seguida, la de Babilonia; la conquista de la Fenicia, Siria y Judá, por Nabucodonosor; el combate contra los Medos; y el sitio y toma de Babilonia, por los Persas.


Citaremos otros grupos de acciones de armas:

La larga guerra á que tuvo que hacer frente la Lidia contra las colonias griegas del Asia Menor, apoderándose, á la postre, de Colofonte y de la Troade; la invasión de los Cimerianos; la conquista de Esmirna y la de Efeso, por Creso; la invasión de Ciro, rey de Persia, que terminó con la derrota de Timbrea y el reyno de la Lidia.


La sublevación de los Medos, que la Media sostuvo para sacudirse de la dominación de Nínive; la conquista de la Persia; el combate contra los Asirios, en que éstos quedaron vencedores, pero, á su vez, fueron vencidos por los Medos en otra batalla posterior; el sitio de Nínive é invasión de los Escitas; la toma de Nínive y el combate contra los Lidios.