De que el Marañón, ó Amazonas, y el cabo de Santa María de la Consolacíón, ó de San Agustín, no estén trazados con suma precisión geográfica no creemos lógico se deduzca que es pseudónima la carta de marear de Juan de la Cosa[[247]], considerando esta equivocación como patente prueba de que Vicente Yañez Pinzón no dió conocimiento de sus descubrimientos á la Cosa. Estos errores geográficos son propios de aquella época, en que se empezaba á explorar y delinear las tierras del Nuevo Mundo. Colón en su Diario de navegación del primer viaje da á Cuba una latitud de 42° en vez de 21°. El globo terráqueo de Martín Behaim contiene errores hasta el grado 16. En el mismo mapa de Juan de la Cosa se encuentra la Boca del Drago paralela con Buenavista en el cabo de las islas Verdes, en vez de estar bajo los 11° á los 16°.—El signo de Cancro toca la costa sur de Haytí, cuando la verdadera situación de la punta extrema meridional de la Española está á los 17° y medio, etc. Sería, pues, lo mismo que decir que la carta geográfica dibujada por Pizigano en Venecia, en el año de 1367, es apócrifa por no ser exactas sus anotaciones cosmográficas; que el mapa de Andrés Bianco, dibujado en 1436, es pseudónimo por no existir las tierras trazadas; y que la carta marítima de Toscanelli no tiene la autoridad del autor á quien se atribuye por no haber dado Colón en su viaje con ANTILIA y ZIPANGU.

El viaje de Rodrigo de Bastidas fué efectuado de octubre de 1500 á septiembre de 1502, y comprendió desde la isla de Trinidad hasta el istmo de Darién. Juan de la Cosa acompañó á Bastidas en calidad de primer piloto. Partieron de Cádiz en dos barcos. Visitaron el golfo de Venezuela, conocido de la Cosa hasta el cabo de la Vela, y desde aquí investigaron las costas hasta llegar al istmo de Panamá. Las costas delineadas por el hábil cartógrafo y piloto son las que le eran conocidas en su mayor parte, desde el viaje de Ojeda en 1499.

Este viaje se efectuó, dándose á la vela la flota de Ojeda en el puerto de Santa María el 20 de mayo de 1499. A los 24 días de navegación llegaron á la Guayana francesa; á un punto de la costa americana mucho más meridional que la isla de Trinidad, donde Colón había arribado. Costearon el litoral con rumbo noroeste hasta el golfo de Paria; exploraron al oeste las costas de Venezuela, á la cual dieron este nombre, por recordarles Venecia las viviendas de los indígenas; llegaron á las bocas del Magdalena, desde donde singlaron á la Española. No entraña, pues, falsedad alguna, y se encuentra perfectamente dentro del orden cronológico é histórico, el delineamiento de estas costas de Tierra-firme en un mapa trazado en 1500, y cuyo autor pudo muy bien ir perfeccionando personalmente á medida que completaba sus estudios geográficos de las invenidas comarcas.

Y llegamos al argumento Aquiles del padre Nazario. Dice en su artículo de referencia:

“El bojeo de la isla de Cuba efectuado en el año 1509, del que no tuvo conocimiento Juan de la Cosa, porque en ese año moría saeteado en Cartajena, es testimonio poderosísimo para probar que Juan de la Cosa no es autor de la carta Mapa-Mundi que se le atribuye y que, como un tesoro, se guarda en el Museo Naval de Madrid.”

Al regresar el rey don Fernando desde Nápoles, y después de haber llevado á efecto, en Burgos, la Junta de hábiles pilotos para impulsar los descubrimientos, ordenó al Comendador Ovando el bojeo de Cuba, pues se dudaba aún si el Almirante en la Información que había hecho en la isla de Pinos, tuvo razón en creerla tierra firme, ó si realmente era isla[[248]]. Esta exploración la verificó Sebastián de Ocampo, que había sido criado de la Reina Isabel, y era uno de los vecinos de la Española. Se hizo á la vela en el puerto de Santo Domingo y costeó toda la parte norte de Cuba, reconociendo algunos puertos. Por averías en las naves surgió en una bahía, que llamó Puerto de Carenas, por haber puesto una nave en seco para la carena. Este puerto es el que se denomina hoy San Cristóbal de la Habana. Repuesto de este contratiempo siguió Ocampo viaje y reconoció la punta occidental de la isla, que tituló cabo de San Antonio. Voltejeó el cabo é hizo rumbo al este, recorriendo la banda meridional de la isla hasta cabo de la Cruz; de aquí navegó, desviándose de la isla, hacia cabo San Miguel (hoy Tiburón) de la Española; de donde prosiguió su derrotero hasta Santo Domingo.

Basta una simple Ojeada en el mapa de Juan de la Cosa, y la narración del viaje de Sebastián de Ocampo, para evidenciar el error en que incurre el párroco de Guayanilla al considerar en la carta náutica de Juan de la Cosa el bojeo de Cuba ordenado en 1509.

Hemos dicho que la figura trazada por el célebre cartógrafo carece del Departamento occidental de Cuba.—Juan de la Cosa delineó la extremidad occidental de la isla uniendo la Península de Zapata á la isla de Pinos, porque precisamente hasta esta isla llegó el piloto en unión del Almirante. Y en el viaje de Ocampo los lugares mejor explorados fueron los de la provincia de la Habana, donde se detuvo á componer sus naos trabajadas por la broma. Y tanto esta provincia como la de Pinar del río con su península de Guanahacabibes y cabo San Antonio corresponden al Departamento occidental, ignorado por Juan de la Cosa y no trazado en su carta de marear.

Si Cuba aparece en el discutido mapa como isla, y no como tierra firme, obedece á que, desde el primer reconocimiento de ella, la trazó Juan de la Cosa como isla, siguiendo las indicaciones de los indígenas; y hasta el mismo Colón estaba en esa creencia, cayendo en error cuando quería seguir el mapa de Toscanelli y dar con Cipango, Catay y el Quersoneso Aureo.

Y prueba de ello; que dice el Diario del Almirante: