Y vamos á probarlo.—Al estudiar Navarrete el Diario del Almirante y llegar á la anotación del martes 15 de Enero, donde dice CARIB, pone el académico don Martín una llamada y signa: PUERTO-RICO; é igual manipulación efectúa al encontrar dicha voz CARIB en la signación del miércoles 16 de Enero.—Y ha inducido á error á Navarrete y al padre Nazario la siguiente relación del mismo Diario. Al amanecer de ese día 16 partió la armada del GOLFO DE LAS FLECHAS (bahía de Samaná), “llevando la proa al Leste cuarta del Nordeste para ir diz que á la isla de Carib.”—Con esta ruta, Colón se acercaba indudablemente á Puerto-Rico, quedándole la isla al sureste, á más de 120 millas; y quizás, rectificando algo el rumbo, hubiera dado el Almirante con Boriquén, en este su primer viaje, si la gente no deseara el retorno á España por el mal estado de las carabelas. Pero hay que tener en cuenta, que si tal derrotero hubiera podido llevar á Colón á la isla de Puerto-Rico, también con igual rumbo, más ó menos rectificado, hubiera ido á las islas de Barlovento, donde señoreaban los CARIBES, y á quienes se referían los indígenas, que estaban á bordo, al hablar de CARIB; pues no correspondía á los naturales de Boriquén, y sí á los de las islas de Barlovento, la descripción que los indios quisqueyanos y yucayos, de á bordo, le daban al Almirante de los habitantes de Carib, Narra el Diario de navegación:

Martes 15 de Enero.—Dice (el Almirante) que quiere partir, porque ya no aprovecha nada detenerse, por haber pasado aquellos desconciertos; debe decir del escándalo de los indios. Dice también que hoy ha sabido que toda la fuerza del oro estaba en la comarca de la villa de la Navidad de sus Altezas, y que en la isla de Carib[[254]] había mucho alambre y en Matinine, puesto que será dificultoso, porque aquella gente diz que come carne humana.”

Y al siguiente día escribe Colón en su cuaderno de bitácora:

Miércoles 16 de Enero.—“... para ir diz que á la isla de Carib[[255]] donde estaba la gente de quien todas aquellas islas y tierras tanto miedo tenían, porque diz que con sus canoas sin número andaban todos aquellas mares, y diz que comían los hombres que pueden haber. La derrota diz que la había mostrado unos indios de aquellos cuatro que tomó ayer en el puerto de las flechas.”

Basta la simple lectura de este párrafo para comprender claramente que los indios quisqueyanos no se referían á Puerto-Rico. A suroeste de la bahía de Samaná está la isla de ADAMANAY, hoy Saona, la cual para la época del descubrimiento estaba ya en poder de los caribes. Además todos esos mares estaban infestados de los belicosos antropófagos, que en sus almadías salían á piratear por las vecinas tierras desde las islas de Barlovento y costas de Venezuela y Colombia. Y confirma nuestro parecer, de error de Navarrete en interpretar á CARIB por PUERTO-RICO, aquella seguridad, que le daban los indios de á bordo á Colón, de que iba á dar con MATININÓ (Martínica) al poner el rumbo de la armada “nordeste cuarta del este”: lo cual no era cierto; como tampoco lo era, que dicha isla estaba ocupada solamente por mujeres. Téngase en cuenta además, que ya el domingo 13 de Enero, al tropezar el Almirante con los indios CIGUAYOS de la bahía de Samaná, se creyó que eran los caribes, á quienes tantos deseos tenía de conocer.

En la carta de Cristóbal Colón, escrita en el mar, cuando regresaba del primer viaje, y enviada desde Lisboa, en Marzo de 1493, á Barcelona, donde se encontraban los Reyes Católicos, se lee:

“Así que monstruos no he hallado, ni noticia, salvo de una isla de Caribes, que es la segunda á la entrada de las Indias, que es poblada de una gente que tienen en todas las islas por muy feroces, los cuales comen carne humana”

Vése, pues, que la isla de CARIB, era una del grupo de las de Barlovento, ocupada por indios antropófagos; y probablemente se referían los indios de á bordo á SIBUQUEIRA (Guadalupe), especie de fortaleza, de donde salían á piratear los caribes en sus grandes canoas por todo el mar de las Antillas. Lo acontecido en esa isla en el segundo viaje de Colón confirma este aserto; pues no había ninguna isla con el nombre especial de CARIB, é indudablemente se referían los indígenas, que estaban en la NIÑA, al pueblo de aquellas islas que, á diario, les atacaban y saqueaban, y al cual llamaban CARIBES. Y dada la dificultad de interpretar un lenguaje nuevo y extraño, á pesar de llevar Colón un expedicionario políglota como lo era el judío Luís de Torres, que dominaba el hebreo, caldeo y árabe, tomaron el CONTENIDO por el CONTINENTE y aplicaron el vocablo á la isla cuando los quisqueyanos se contraian á los naturales de ella.

Conste, pues, que don Martín Fernández de Navarrete es el ÚNICO historiador, que ha aplicado la palabra CARIB á la isla de Puerto-Rico, siguiéndole después Castro y Echeverría, en 1851, y en la actualidad el presbítero Nazario y Cansel.

Bastarían los testimonios históricos presentados por don Salvador Brau, en su interesante conferencia, y los razonamientos anteriormente expuestos, para dejar dilucidado este punto de nuestra prehistoria regional; pero como además del párroco de Guayanilla con su CARIB ha aparecido don José de Jesús Domínguez asignándole á la isla, como nombre indígena, el de BURIKEM[[256]] ó BURINKEM[[257]], creemos, por lo tanto, conveniente apurar el testimonio de todos los cronistas é historiadores. Y para ello, agregamos á la ya rica tabla de escritores de Indias, presentada por el señor Brau por orden cronológico, la siguiente: