—Qué me convenga? —esclamó el judío sumamente irritado por la tenacidad de la jóven y por las contrariedades del dia —Qué me convenga! Atiende tu bien, necia; atiéndeme bien á mi que con seis palabras puedo estrangular á Sikes tan de seguro como si tuviera ahora su cabeza de toro entre mis manos. Si vuelve sin ese niño... si tiene la audacia de no traérmelo vivo ó muerto, asesínale tu misma sino quieres que Jacobo Ketch (el verdugo) haga con él su negocio... dale pasaporte al momento que ponga los piés en este aposento, de lo contrario tal vez seria tarde.

—Qué significa todo esto? —esclamó la jóven involuntariamente.

—Qué significa todo esto? —prosiguió el judío ciego de cólera. Escucha! cuando ese niño forma para mi el valor de muchas centenas de libras, debo perderlo acaso por culpa de un acto de borrachos de quienes podria deshacerme á satisfaccion? Deberé yo someterme á un pillo á quien no le falta mas que la voluntad y que tiene el poder de...

El viejo, sumamente sofocado no pudo concluir su pensamiento y reprimiendo de pronto su coraje se manifestó otro hombre.

Despues de un silencio de algunos minutos aventuró una mirada sobre su compañera y se tranquilizó en seguida viendo que estaba en el mismo estado de insensibilidad de que la habia sacado poco antes.

—Nancy! Querida mia! —dijo con su voz de cuervo. —Has parado la atencion en lo que te he dicho?

—No me atormenteis Fagin! —respondió la jóven levantando perezosamente la cabeza —Lo que Guillermo no ha hecho esta vez, lo hará otra. Ya sabeis que ha hecho muchas cosas por vos y que hará muchas otras cuando podrá... Y cuando no lo hace es porque no puede... con que no hablemos mas de ello.

—Si; pero y respecto á ese niño? —dijo el judío frotándose las manos fuertemente.

—El niño debe correr los mismos percances que los otros. —Repuso Nancy con tono brusco —Y lo repito confio que está muerto y de consiguiente á salvo de todo peligro, sobre todo de aquel á que estaba expuesto á vuestro lado.

—Queridita y respecto á lo que dije hace un instante? —dijo el judío, fijando en ella su ojo de lince.