—Con que, queda convenido, dijo Noé, viendo que Carlota acababa de entrar. Mañana á qué hora?

—A las diez, os parece bien? preguntó el judío. —Y en cuanto maese Claypole hubo hecho una señal de cabeza afirmativa añadió. Con qué nombre hablaré de vos á mi amigo?

—Mr. Bolter —contestó Noé que habia previsto la pregunta y estaba preparado para responder —Mr. Mauricio Bolter. Os presento á la señora Bolter —prosiguió señalando á Carlota.

—Muy servidor de la Señora Bolter! —dijo Fagin haciendo un saludo grotesco. Espero que antes de poco tendré la satisfaccion de conocerla mejor.

—Oyes lo que te dice este caballero, Carlota?

—Si Noé! —contestó la Señora Bolter alargando su mano á Fagin.

—Me llama Noé, por via de cariño —dijo Mr. Mauricio Bolter (antes de ahora Noé Claypole), dirijiéndose á Fagin. ¿Comprendeis?

—Si, si comprendo... perfectamente —contestó el judío diciendo por esta vez la verdad. Buenas noches! Buenas noches!

CAPÍTULO XLII.

Él CAMASTRON SE ENREDA EN UN MAL NEGOCIO.