—Sí; —respondió éste —¿me prometeis el secreto?

—Permaneced aquí hasta mi vuelta.

Dicho esto Mr. Brownlow salió con Mr. Losberne y cerró la puerta del aposento con llave.

—Cuál es el resultado de vuestra entrevista? preguntó el doctor.

—El que me esperaba y aun mas —respondió Mr. Brownlow —Le he probado que no habia para él ninguna esperanza de salvacion. Hacedme el favor de escribir y dad cita para pasado mañana á las siete.

Los dos amigos se separaron en estremo agitados.

CAPÍTULO XLVII.

SIKES ES PERSEGUIDO —COMO ESCAPA Á LA POLICÍA.

CERCA de ese punto del Támesis en que está situada la iglesia de Rotherhithe existe hoy dia el mas súcio, mas estraño y mas estraordinario de los rincones que hay en Londres; rincon desconocido aun de nombre á la mayor parte de sus habitantes.

En la isla de Jacob, las casas que antiguamente servian de almacenes están sin techos, las paredes arruinadas, las ventanas faltas de marcos, las puertas no se sostienen en nada y amenazan caer en la calle; las chimeneas negras, pero no sale de ellas humo. Hace treinta ó cuarenta años era este un barrio comercial, mientras que ahora no es mas que una isla desierta. Los edificios carecen de propietarios y solo están ocupados por aquellos que tienen el valor de vivir y morir en ellos.