—Pueda que si. —replicó Sikes —Tambien á mi se me figura que vos no estais de buen temple cuando os ocupais en arrojar jarros de estaño á la cabeza de las gentes, á menos que vuestra intencion no sea hacerles mas daño que cuando los denunciais y cuando...
—Habeis perdido la cabeza? —dijo el judío tomando al otro por la mano y señalándole con el dedo á los muchachos.
Sikes por toda respuesta hizo ademan de pasar un nudo corredizo al rededor del cuello y dejó caer la cabeza sacudiéndola sobre la espalda derecha; pantomina que el judío pareció comprender perfectamente. Luego en términos de caló de que su conversacion estaba llena; pero que es inútil trasladar aquí porque no serian comprendidos, pidió un vaso de licor.
—Espero que no le echaréis veneno! —dijo poniendo su sombrero sobre la mesa.
Esto fué dicho con tono de broma; pero si él hubiera podido ver la sonrisa amarga con que el judío se mordió el labio al dirijirse hacia el armario, hubiera pensado que la precaucion no era del todo inútil ó que el deseo de practicarse en el arte del destilador no estaba lejos en aquel momento del corazon del chistoso viejo.
Despues de haber tragado dos ó tres vasos de licores, Sikes se dignó fijar su atencion en los dos jóvenes caballeros, condescendencia por su parte que llevó á una conversacion en la que la causa del arresto de Oliverio fué relatada con tales detalles y comentarios que el Camastron juzgó conveniente obrar segun las circunstancias.
—Tengo mucho miedo de que nos haga un flaco servicio si llega á bachillerear.
—Es muy posible. —repuso Sikes con una sonrisa maligna. —Fagin vos estais hecho un ascua.
—Tambien tengo mucho miedo —prosiguió el judío mirando al otro fijamente y sin dar muestra de haber parado la atencion en la chufleta que acababa de lanzar —tengo mucho miedo de que si el pastel se descubre para mi, no lo sea tambien para muchos otros y esto querido Sikes tendria maldita la gracia mas para vos que para mi.
—Es preciso que alguno vaya á saber lo que ha pasado en el tribunal de policía. —dijo Sikes con tono mas bajo del que habia usado á su llegada.