Poseida por él terror de la duda y de la incertidumbre la bella exploradora se retiró tambaleándose; pero apenas hubo pasado el lindar de la puerta volviendo á tomar su paso firme y seguro se dirijió muy de prisa á la habitacion del judío por el camino mas largo é intrincado.

No bien Guillermo Sikes tuvo conocimiento del resultado de las pesquisas de Nancy, llamó á su perro bruscamente y poniéndose el sombrero se fué sin despedirse de la compañía.

—Hijos mios! Es preciso que averigüemos donde se halla; es preciso que lo encontremos! —dijo el judío sumamente turbado —Cárlos! no hagas otra cosa mas que ir en su busca hasta que nos traigas noticias suyas. Nancy, querida mia! De todos modos es necesario que yo le encuentre! Para ello cuento contigo querida; contigo y con al Camastron.

—Esperad! esperad! —añadió abriendo los cajones de la cómoda con mano trémula —Tomad este dinero amigos! —Esto diciendo los empujó fuera del aposento y cerrando cuidadosamente la puerta con los cerrojos y la llave, sacó de su escondrijo la caja que á pesar suyo habia puesto á la vista de Oliverio y ocultó todos los relojes y joyas entre sus vestidos.

CAPÍTULO XIV.

DETALLES REFERENTES Á LA PERMANENCIA DE OLIVERIO EN CASA MR. BROWNLOW. —PREDICCION NOTABLE DE UN CIERTO MR. GRIMWIG CON MOTIVO DE UN MENSAGE CONFIADO AL NIÑO.

OLIVERIO volvió pronto del desmayo que le habia causado la exclamacion brusca de Mr. Brownlow, y habiéndose evitado con cuidado todo lo perteneciente al retrato, como tambien lo que podia tener referencia á la historie ó al porvenir del niño la conversacion versó sobre cosas capaces de alegrarle sin excitar su sensibilidad. Estaba aun demasiado débil para poderse levantar á la hora del almuerzo; pero la mañana siguiente cuando bajó al aposento del ama de llaves su primer cuidado fué lanzar una mirada á la pared esperando volver á ver el rostro de la bella señora.

—Ah! —esclamó el ama de llaves siguiendo con su vista la mirada de Oliverio. —Ya lo veis; se afufó.

—Si lo veo señora! —respondió Oliverio suspirando —¿Porqué lo han quitado de allí?

—Lo han bajado al salon hijo mio; porque Mr. Brownlow, dice que la vista de ese retrato os hace daño sin duda y esto podria retardar vuestro restablecimiento.