—Sin el menor reparo.

—¿No ha buscado usted nunca en las trampas del juego los medios de vivir?

—Nunca.

—¿Ni ha vivido del juego?

—He jugado como juegan todos los demás caballeros.

—¿Le ha prestado dinero el prisionero?

—Sí.

—¿Y lo ha pagado?

—No.