—¿Dónde se han visto?

—En casa y aquí también.

—¿Tú vives con tu abuela?

—Sí, señora.

—¿Tú abuela es casada?

—Viuda. Enviudó mucho antes de que yo naciera.

—¿Cuántas veces ha estado Montes de Oca en casa de tu abuela?

—Yo no las he contado. Pocas veces.

—Ni más claro ni más turbio. ¿Te conoce a ti Montes de Oca?

—No lo creo. Es decir a la señora, no creo que me haya visto nunca cara a cara.