A lo que Francisca, nerviosa, por su comienzo de escaramuza con la Bonnetable, respondió por lo bajo:
—O del diablo, me importa poco...
La Bonnetable, al oírlo, dio tal salto, que su silla produjo un horrible gemido y dio ocasión a la abuela para variar de conversación hablando de la poca solidez de los muebles modernos.
Mientras tanto, Petra y Paulina hablaron mucho de la próxima fiesta del general. Parece que el regimiento se ha aumentado con un nuevo capitán, el Barón de Erinois, viudo y padre de cinco hijos, pero poseedor de 12.000 pesos de renta. La de Brenay está tratando de pescar en sus redes a este incomparable capitalista, mientras la ingeniosa madre de Paulina ha descubierto en Martimprey, el pueblo de al lado, un joven industrial cuya posición es tan tentadora, que la de Aimont ha inaugurado su plan de campaña haciendo la corte al cura del pueblo, que tiene una gran influencia con el joven en cuestión...
Dios las bendiga... Como en el día de año nuevo se cambian los votos más estrafalarios, nada se opone a que desee a estas señoras un pronto éxito.
8 de enero.
Estaba hace ocho días deleitándome en el análisis de las cartas recibidas y encontrando que los hombres tienen a veces buenas razones para no casarse, cuando esta mañana recibí con gran satisfacción esta esquela de Genoveva:
«Querida amiga:
»El alma hermana no es un mito, pues ha dado señales de vida. Adjuntas esas señales, con muchos besos de tu
»Genoveva.»