CAPÍTULO VI.
¿EN QUÉ ESFERA SE ESTABLECE PRIMERAMENTE LA IGUALDAD?
En cualquier pueblo que nos propongamos estudiar podremos ver:
Palacios monumentales, casas lujosas, habitaciones cómodas, albergues en que no hay comodidad, tugurios, chozas, cuevas que parecen inhabitables y que lo son bajo el punto de vista higiénico;
Costosos trajes de ricas telas, encajes primorosos, piedras preciosas, oro y perlas, vestidos modestos, ropas ordinarias ó burdas, harapos y desnudez;
Refinamientos en el atavío y cuidado de la persona, pomadas, jabones, aguas olorosas, cosméticos, tintes, pinturas, todo género de afeite cuyo objeto es hermosearla, esmero razonable, limpieza higiénica, descuido perjudicial, abandono completo y suciedad repugnante;
Mesa opípara artísticamente preparada, manjares variados y exquisitos que en costosa profusión ofrecen servidores de frac, alimentos sustanciosos y abundantes, comida necesaria, escasa, insuficiente, hambre;
Paredes cubiertas de seda, suelos de alfombra, techos artesonados, cortinajes, adornos, raso, terciopelo, oro, maderas primorosamente esculpidas, ajuar elegante, cómodo, decente, pobre, miserable, en que no hay silla donde sentarse ni cama en que dormir;