—¿Es de veras?
—De veras... Mi madre cree que se casarán pronto.
—¡Ah!... Se casarán pronto...
El eco de aquella frase silbó en los labios de la dama y dejó en aquella boca contraída la huella cruel de una burla doble y terrible.
—¿Qué dirá Carlota... y qué dices tú?
—¿Cómo?
—La novia de Manuel se iba á casar contigo hace poco tiempo... Y su madre huyó, locamente enamorada de tu hermano.
—¿Tú sabías?...
—Carlos, sin darse cuenta de ello, me ha contado la historia del drama y de la fuga.
—¡Ah, sí; pobre mujer!... También yo supe, hace poco, muchas tristezas del Robledo.