Pasa el tiempo, frío bálsamo de las cuitas humanas, y no acorta los afanes de Carlos. Tal vez olvidaría á su madre muerta, mas no la puede olvidar perdida sabe Dios dónde, loca ó desesperada por el mundo. La aflicción del hijo se convierte en un largo tormento. Trata de partir buscando las borradas huellas, el olvido ó la muerte; quiere padecer en el anónimo; lanzarse á una emigración pobre y suicida. Pero su hermana le persigue, cargados los grandes ojos de zozobra, y ruégale á menudo, con las manos en cruz:

—¡No me abandones!

Carlos se detiene conmovido, preso en las cadenas de enamorada caridad. ¿Qué haría sin él la dulce criatura, en las soledades de un rincón, siempre de luto?—Aguardaré—decide—hasta que ella se case. Y aguarda, romántico y triste, cuando aparece Regina como un astro, encendiendo promesas en los sombríos horizontes de aquella atormentada juventud...

Allí están los dos amigos, á la vez juntos y solos, ausentes en bien distinta ruta de pensamientos. Es ella la más pronta en regresar del imaginario viaje; pliega las alas de sus meditaciones, y segura de que tiene Carlos en sazón su discurso, le dice previsora:

—Espera.

Sale un momento y vuelve para tranquilizarle:

—Advertí á Marta y no vendrán á molestarnos. Ya puedes—añadió con aquella blandura persuasiva que su acento solía tomar—decirme tus pesares; que el relato brote desde lejanas horas, sincero y seguro del interés que me produce: muéstrame vida y corazón imagino que tus dolores son de los que se alivian compartiéndolos y tengo esperanzas de poder consolarte cuando me los confíes. No son así los míos—dijo aún entre dientes con repentina acidez;—por eso los oculto.

Alzó el muchacho la cabeza, y puso largamente los ojos en su amiga, con afanes y devoción:

—Sí;—pronuncia—te voy á contar todo lo que yo sé de mi madre; recuerdo que ella te quería mucho.

—Yo guardo la memoria de su triste hermosura y no olvido que me inspiró profunda simpatía. Siempre la llamé por su nombre, Carlota, como si fuese otra chicuela de mi edad. Tenía el aire juvenil de una colegiala.