REMEDIOS

No digas más: ya sabemos quién era.

LUISA

¿Y qué hiciste?

MARCELA

Eché a correr sin buscar el sendero. El vestido se me enganchaba en las púas de la ramazón, y pensaba yo que «la otra» corría detrás de mí; que me quería detener, que me iba a matar... rodé por la tierra, volví a levantarme...

REMEDIOS

Sólo de oirlo se me acorta el resuello, muchachas.

LUISA

Y se pone un ñudo en el corazón.