—¿Quién sabe si la civilización al sensibilizarnos y pulirnos, nos hace más o menos asequibles al mal?
—Nos hace conscientes, hombre, que es tanto como hacernos responsables: qué, ¿tiras a retrógrado?
—Tiro a párroco de Valdecruces, por ahora.
—Bueno. ¿Y el rastro ése?
—Es un compromiso oficial de casorio si la moza no protesta. Si rechaza al pretendiente, o los rumores del noviazgo son inciertos, ella conduce el surco hasta una laguna, charco o regajal, durante la siguiente noche.
—Es curioso.
—Da margen a una salida nocturna, llena de sigilo y moderación, por supuesto. He tomado mis precauciones para evitar que os comprometan con la broma, aunque si persiste el propósito...
—Marcharé en seguida—dijo Terán reflexionando—, Anunciaré a Mariflor la posibilidad de que una carta urgente me obligue a partir... pero mi viaje no será una retirada, sino una tregua: sólo con esa condición te daré gusto.
—Ni yo te pido más. Una tregua precisamente, que te dará también espacio para posar tus impresiones y resolver con toda cordura en negocio tan importante.
—Entonces, pasado mañana, si te parece...