—¿Conoces a ésa?
—Es una pobre maragata de Valdecruces: la señorita le ha dado limosna.
Y Florinda, con el corazón derribado, abatió la frente una vez más, humilde al castigo de los sueños...
XX
DULCINEA LABRADORA
YA crece agosto, rubio en los centenos, azul en las nubes, cándido en el aire: el sol abrasa, el viento perfuma; están dormidas las fuentes, despiertas las dalladoras y animado Valdecruces como nunca lo suele estar.