—Y tú, ¿criarás verdete por non fablar?
—Es que Mariflor no debe ir a la trilla—responde la mozuela con pesadumbre.
—¡Ella lo quiso!—exclama Ramona de mal talante.
Y remanece Olalla, advirtiendo que ha pasado la tregua del medio día.
Camino de la mies se adelanta la madre con brusca precipitación. Olalla y su prima salen detrás cogidas del brazo.
—¿La abuela no viene?—pregunta Mariflor disimulando su angustia.
—No viene: acerbará en la troje.
—Y nosotras, ¿qué hacemos?
—Pues como ya todo está segado, juntaremos gavillas en manojos, ¿sabes?
—Nada sé; tú me enseñarás.