Inclinado en la silla con un movimiento brusco, ruge y maldice, abrazándose al cuello del animal, que se desboca en galope de espanto.
Detrás de ellos queda en la ruta blanca un rastro de sangre caliente, y en la bolera, una mano fina, que parece de mujer, empuña un revólver humeante.
La mirada azul de César Garrido tiene un bárbaro reflejo de venganza...
Bella noche fué aquella de San Juan, noche silenciosa en el poblado donde otras veces en iguales horas se derramaba la alegría de la mocedad.
Las novias se quedaron sin ramo y sin serenata; la plaza, sin baile y sin hoguera; los rondadores, sin palique. Y en la pureza virginal de la brisa no tremolaron las picantes coplas, ni el ijujú montañés resonó, intrépido y agudo, en los agrios jirones de la sierra.
Ángeles dormía acunada por el duelo del Encinar, mimada en su florido lecho por la tristeza robusta de incultos corazones, en los cuales la compasión fructificaba con todos los densos aromas de la vida desnuda y fuerte, del dolor íntegro y primicial, lleno de impulsos y de instintos humanos.
El disparo certero de el Estudiante atrajo a los mozos con sed de ruido y de camorra, cuando vieron pasar, en disparatada fuga, el caballo de Adolfo. Estaban ya los caminos confusos por la sombra de la noche, y delante de la visión fugitiva todos hicieron acerbos comentarios y se rieron con saña.
Entraron, después, bajo los nogales, muy despacio, mudos y recogidos como en la iglesia, y uno a uno se fueron subiendo a la pared de la bolera para mirar al interior del cuarto mortuorio. En el lecho se destacaba, impreciso, cubierto de galas, el rígido perfil del cuerpo helado; la mística cera de los cirios lloraba sobre la alfombra sus lágrimas ardientes, y de las coronas, suspendidas en torno, caían con lentitud algunos pétalos de flor.
Agrupáronse los mozos estremecidos junto a la casa, hablando quedo; sus cigarros brillaban a porfía con las luciérnagas de la linde; temblaba la sombra con suavidad de idilio, y en el fondo de la bolera la ronda de Alcázar, enmudecida, atraía el interés general.