Duró el sitio de Zaragoza 62 días; y sin la epidemia, principal ayudadora de los franceses, muchos esfuerzos y tiempo hubieran todavía empleado estos en la conquista. Al capitular solo era suya una cuarta parte de la ciudad, el Arrabal y 13 iglesias o conventos, Pérdidas de unos
y de otros.
(* Ap. n. [7-7].) y sin embargo su posesión les había costado tanto trabajo y la pérdida de más de 8000 hombres. Murieron de los españoles en ambos sitios 53.873 personas;[*] el mayor número en el último y de la epidemia. Ruinas
de edificios
y bibliotecas. Fueron destruidos con las bombas los más de los edificios. La biblioteca de la universidad, formada con la antigua de los jesuitas y enriquecida con varias dádivas, entre ellas una del ilustre aragonés Don Ramón de Pignatelli, se voló con una mina. Pereció también al final del sitio la del convenio de dominicos de San Ildefonso, fundada por el marqués de la Compuesta secretario de gracia y justicia de Felipe V, en la que había, sin los impresos, más de 2000 curiosos manuscritos. Tan destructora y enemiga de las letras es la guerra, aun hecha por naciones cultas.
Juicio
sobre este sitio.
Muchos han dudado de si fue o no conveniente defender a Zaragoza; desaprobando otros con más razón el que se hubiesen encerrado tantas tropas en su recinto. Debiérase ciertamente haber acudido al remedio de semejante embarazo, sacando de allí las que se recogieron después de la rota de Tudela o cualesquiera otras: con tal que se hubiera limitado su número a los 14 o 15.000 hombres que antes había, y los cuales unidos al entusiasmado vecindario bastaban para escarmentar de nuevo al enemigo y detenerle largo tiempo delante de sus muros. Mas por lo que toca a la determinación de defender la ciudad, nos parece que fue acertada y provechosa. Los laureles adquiridos en el primer sitio habían dado al nombre de Zaragoza tan mágico influjo, que su pronta y fácil entrega hubiera causado desmayo en toda la nación. De otra parte su resistencia no solo impidió la ocupación de algunas provincias, deteniendo el ímpetu de huestes formidables, sino que también aquellos mismos hombres que tan bravos e impávidos se mostraban guarecidos de las tapias y las casas, no hubieran, inexpertos y en campo raso, podido sostenerse contra la práctica y disciplina de los franceses, mayormente cuando la impaciencia pública forzaba a aventurar imprudentes batallas.
Por varios y encontrados que en este punto hayan sido los dictámenes, nunca discordaron ni discordarán en calificar de gloriosísima y extraordinaria la defensa de Zaragoza. El general francés Rogniat, testigo de vista, nos dice con loable imparcialidad:[*] (* Ap. n. [7-8].) «La alteza de ánimo que mostraron aquellos moradores, fue uno de los más admirables espectáculos que ofrecen los anales de las naciones después de los sitios de Sagunto y Numancia.» Fuelo en efecto tanto, que en 1814 citose ya su ejemplo a los pueblos de Francia, como digno de imitarse, por aquel mismo Napoleón que antes hubiera querido borrarle de la memoria de los hombres.
RESUMEN
DEL
LIBRO OCTAVO.
José en Madrid. — Felicitaciones. — Sus providencias. — Comisarios regios. — Tropa española. — Junta criminal. — Comisarios de hacienda. — Opinión acerca de José. — Junta central en Sevilla. — Declaración unánime en favor de la causa peninsular de las provincias de América y Asia. — Auxilios que envían. — Decreto de la central sobre América de 22 de enero. — Nuevo reglamento para las juntas provinciales de España. — Tratado con Inglaterra de 9 de enero. — Subsidios de Inglaterra. — Tribunal de seguridad pública. — Centrales enviados a las provincias. — Marqués de Villel en Cádiz. — Los ingleses quieren ocupar la plaza. — Altercados que hubo en ello. — Alboroto en Cádiz. — Conducta extraña de Villel. — Riesgo que corre su persona. — Matan a Heredia. — Sosiégase el alboroto. — Ejércitos. — El de la Mancha. — Ataque de Mora. — Alburquerque y Cartaojal. — Pasa Alburquerque al ejército de Cuesta. — Avanza Cartaojal y se retira. — Acción de Ciudad Real. — Ejército de Extremadura. — Avanza a Almaraz. — Córtase el puente. — Pasan los franceses el Tajo. — Retíranse los nuestros. — Ventajas conseguidas por los españoles. — Únese Alburquerque a Cuesta. — Batalla de Medellín. — Sus resultas. — Determinación de la central. — Venegas sucede a Cartaojal. — Reflexiones. — Comisión de Sotelo. — Respuesta de la central. — Cartas de Sebastiani a Jovellanos y otros. — Cartas de Sebastiani al señor Jovellanos. — Contestación del señor Jovellanos. — Guerra de Austria. — Cataluña. — Alboroto de Lérida. — Reding en Tarragona. — Plan prudente de Martí. — Varíase. — Situación del ejército español. — Le atacan los franceses. — Entran en Igualada. — Movimientos de Saint-Cyr y Reding. — Batalla de Valls. — Entran los franceses en Reus. — Esperanzas de Saint-Cyr. — Salen vanas. — Guerra de somatenes. — Dificultad de las comunicaciones. — Retírase Saint-Cyr de las cercanías de Tarragona. — Pasa por Barcelona. — Estado de la ciudad. — Niéganse las autoridades civiles a prestar juramento. — Prenden a muchos y los llevan a Francia. — Pasa Saint-Cyr a Vic. — Muerte de Reding. — Sucede Coupigny. — Paisanos del Vallés. — Principio de las partidas en todo el reino. — Decreto de la central. — Porlier. — Don Juan Echávarri. — El Empecinado. — Ciudad Rodrigo y Wilson. — Asturias. — La junta. — Ballesteros. — Sus operaciones en Colombres. — Armamento de la provincia. — Worster. — Entran los asturianos en Ribadeo. — Y en Mondoñedo. — Sorprenden y dispersan los franceses a Worster. — Romana. — Su ejército. — Empieza el levantamiento de Galicia. — Mariscal Soult. — Trata de invadir a Portugal. — Inútil tentativa para atravesar el Miño. — Toma Soult hacia Orense. — Insurrección. — Los abades de Couto y Valladares. — El paisanaje molesta a los franceses en su marcha. — Soult y Romana. — Intimación a este. — Es desbaratada la retaguardia española. — Ataca a Villafranca. — Se apodera de la guarnición. — Llega Romana a Oviedo. — Altercado con la junta. — Invade Ney a Asturias. — Kellermann. — Romana se embarca en Gijón. — Saquean los franceses a Oviedo. — Sale Ney de Asturias. — Mahy amenaza a Lugo. — Desbarata al general Fournier. — Pone cerco a la ciudad. — Crece la insurrección de Galicia. — Barrio. — Junta de Lobera. — Sitia a Vigo el abad de Valladares. — Limia. — Tenreiro y el portugués Almeida. — Morillo. — Gogo. — Ríndese Vigo a los españoles. — Bloqueo de Tuy. — Le alzan. — Y evacuan la ciudad los franceses. — Se crea y aumenta la división del Miño. — Mándala Don Martín de la Carrera. — Desbarata a los franceses en el campo de la Estrella. — Campaña de Soult en Portugal. — Entran los franceses en Chaves. — En Braga. — Asoman a Oporto. — Estado de la ciudad. — Éntranla los franceses. — Gran matanza. — Conducta del mariscal Soult. — Pídenle sea rey. — Silveira recobra a Chaves. — Coronel Trant. — Regencia de Portugal. — Cradock y los ingleses. — Beresford manda a los portugueses. — Refuérzase el ejército inglés. — Sir A. Wellesley nombrado general en jefe. — Sus providencias. — Avanza a Coimbra. — Situación de los franceses. — Sociedad secreta de los filadelfos. — Plan de Wellesley. — Se apoderan los ingleses de Oporto. — Apuros de Soult. — Pasa la frontera. — Llega a Lugo. — Levanta Mahy el cerco. — Encuéntrase con Romana en Mondoñedo. — Marcha atrevida de los españoles. — Descontento del soldado con Romana. — Ney y Soult en Lugo. — Conciértanse para destruir el ejército español. — Conde de Noroña 2.º comandante de Galicia. — Acción del Puente de Sampayo. — Soult trata de pasar a Castilla. — Paisanos del Sil. — Quema de varios pueblos. — Romana en Celanova. — Soult en la Puebla de Sanabria. — General Franceschi cogido por el Capuchino. — Situación de Ney. — Mazarredo. — Bazán. — Evacúa Ney a Galicia. — Entra Noroña en la Coruña. — Worster y Bárcena. — Ballesteros pasa a Castilla y a las montañas de Santander. — Ocupa a Santander. — Echanle los franceses y se embarca. — Intrepidez de Porlier. — Marcha admirable del batallón de la Princesa. — Romana en la Coruña. — Sus providencias y negligencia. — Sale a Castilla. — Nombra a Mahy para Asturias. — Nombra a Ballesteros para mandar 10.000 hombres. — Sucédele después en el mando del ejército el duque del Parque. — Fin de este libro. — Parangón de la guerra de Austria y España. — Previsión notable de Pitt.