Estado aquí
de los españoles.

Por parte de los españoles, proseguía mandando en Extremadura desde la ausencia de Romana Don Gabriel de Mendizábal, no habiendo ocurrido allí en todo aquel tiempo hecho alguno notable. La división de Ballesteros, que pertenecía entonces al mismo ejército, continuaba obrando casi siempre hacia el condado de Niebla, y dándose la mano con Copons era la que más bullía. Al tiempo de avanzar los franceses, Mendizábal, cuyas partidas se extendían a Guadalcanal, replegose por Mérida buscando la derecha de Guadiana, y Ballesteros tiró a Fregenal. Latour-Maubourg apretó al primero de cerca con la caballería, y Gazan persiguió al último con objeto de proteger la marcha de la artillería y convoyes. Volvió pie atrás de Trujillo la fuerza que mandaba Lahoussaye para cubrir el Tajo de las irrupciones de Don Julián Sánchez, y despejar también la comarca de otras partidas. El mariscal Soult con la infantería caminó sobre Olivenza.

Sitio y toma
de Olivenza
por los franceses.

Portuguesa antes esta plaza, pertenecía a España desde el tratado de Badajoz de 1801. Tenía fortificación regular con camino cubierto y nueve baluartes, pero flaca de suyo y descuidada, no podía detener largo tiempo los ímpetus del francés. Era gobernador el mariscal de campo Don Manuel Herk. La plaza fue embestida el 11 de enero, y el 12 abrieron los enemigos trinchera del lado del oeste. Mendizábal cometió el desacuerdo de enviar un refuerzo de 3000 hombres, los cuales en vez de coadyuvar a la defensa de aquel recinto, claro era que no servirían sino para embarazarla. El 20 rompieron los enemigos el fuego con cañones de grueso calibre, y batieron el baluarte de San Pedro por donde estaba la brecha antigua. Ofreció el 21 el gobernador Herk sostener la plaza hasta el último apuro, y, no obstante, capituló al día siguiente sin nuevo y particular motivo. Tuvieron algunos a gran mengua este hecho; pero debe considerarse que apenas había dentro municiones de guerra, apenas artillería gruesa, y solo, sí, ocho cañones de campaña que, manejados diestramente por Don Ildefonso Díez de Ribera, hoy conde de Almodóvar, contribuyeron a alucinar al enemigo sobre el verdadero estado de la plaza, y a imponerle respeto. Quizá, sí, faltó el gobernador en prometer más de lo que le era dado cumplir.

Ballesteros
en el condado
de Niebla.

Al propio tiempo Ballesteros, cayendo al condado de Niebla, recibió de la regencia el mando de este distrito, y el aviso de que su división pertenecía en adelante al 4.º ejército, que era el de la Isla de León. Copons, el 25 de enero, se embarcó para este punto con la tropa que capitaneaba, excepto la caballería y el cuerpo de Barbastro, que quedó al lado de Ballesteros, quien el mismo día sostuvo en Villanueva de los Castillejos contra los franceses una acción bastante gloriosa.

Acción
de Castillejos.

Bajo aquel nombre comprenden algunos dos pueblos: el citado de Villanueva y el de Almendro, situados a la caída de la sierra de Andévalo, por muchas partes de áspera y escarpada subida. En dos cumbres, las más notables, colocó Ballesteros 3 a 4000 peones que tenía, y al costado derecho, en terreno algo más llano, 700 jinetes de que constaba la caballería. Lo más principal de esta división procedía de la que en 1809 había sacado aquel general de Asturias, conservándose de los oficiales casi todos, excepto los que había arrebatado la guerra o los trabajos. Así, sonaban en la hueste los nombres de Lena y Pravia, de Cangas de Tineo, Castropol y el Infiesto, a que se añadía el provincial de León.

Ballesteros colocó su gente en dos líneas y, atacado por Gazan y Remond, sostuvo su puesto con firmeza hasta entrar la noche, habiendo causado al enemigo una pérdida considerable. Retirose después por escalones con mucho orden, llegó a Sanlúcar de Guadiana y repasó tranquilamente este río. Remond entonces quedó solo en el condado: marchó Gazan sobre Fregenal y Jerez de los Caballeros, tomó un destacamento suyo, por capitulación, en 1.º de febrero, el torreón antiguo de Encinasola, de poca importancia; y continuó después el mismo general a Badajoz, dejando en Fregenal una columna volante.

Avanza
Ballesteros
hacia Sevilla.