Abandonan
los franceses
a Molina.

Tuvo la última que acudir en breve a Molina, cuyo castillo se hallaba de nuevo bloqueado por Don Juan Martín. Llegó en ocasión que el comandante Brochet estaba ya para rendirse. Le libertó Mazzuchelli el 25 de octubre, mas no sin dificultad, teniendo empeñada con el Empecinado en Cubillejos una refriega viva en que perdieron los enemigos mucha gente. Abandonaron de resultas estos, habiéndole antes volado, el castillo de Molina.

Nuevas
acometidas
del Empecinado.

Don Juan Martín, solo o con la ayuda o de Durán o de tropas suyas bajo Don Bartolomé Amor, continuó haciendo correrías. Rindió el 6 de noviembre la guarnición de la Almunia, compuesta de 150 hombres, hizo rostro a varias acometidas, batió la tierra de Aragón, cogió prisioneros y efectos, interceptó a veces las comunicaciones con Valencia, vía de Teruel.

De Durán.

Por su parte Durán, cuando obraba separado, tampoco permanecía tranquilo: en Manchones, y sobre todo el 30 de noviembre en Osonilla, provincia de Soria, alcanzó ventajas. Regresó después a Aragón, y reincorporándose por nueva disposición de Blake con el Empecinado, Ambos
bajo las órdenes
de Montijo. se pusieron ambos el 23 de diciembre en Milmarcos, provincia de Guadalajara, bajo las órdenes del conde del Montijo, que trayendo igualmente 1200 hombres debía mandar a todos.

Ballesteros
en Ronda.

En grado tan sumo como el que acabamos de ver, divertían los nuestros en Cataluña y Aragón las huestes del enemigo, entorpeciéndole para su empresa de Valencia. También cooperó a lo mismo lo que pasaba en Granada y Ronda. Allí, privado el tercer ejército de la fuerza que había sacado Mahy, se encontraba muy debilitado, y hubieran probablemente acometido los franceses y amenazado a Valencia del lado de Murcia, sin el desembarco que ya indicamos de Don Francisco Ballesteros en Algeciras. Tomó este general tierra el 4 de septiembre, teniendo enlace su expedición con el plan de defensa que para Valencia había trazado Don Joaquín Blake. Sentó Ballesteros sus reales en Jimena, y medidas que adoptó, unas de conciliación y otras enérgicas, reanimaron el espíritu de los serranos.

Acción
contra Rignoux.

Para procurar apagarle, vino inmediatamente sobre el general español el coronel Rignoux, a quien de Sevilla habían reforzado. Amagó a Jimena, y Ballesteros evacuó el pueblo con intento de atraer y engañar al enemigo, lo cual consiguió. Porque Rignoux, adelantándose ufano sobre San Roque, fue de súbito acometido por costado y frente, y deshecho con pérdida de 600 hombres. Tomó entonces el mariscal Soult contra Ballesteros disposiciones más serias; Avanza Godinot. y mandando al general Godinot que avanzase de Prado del Rey con unos 5000 hombres, dispuso que se moviesen al propio tiempo la vuelta de la sierra los generales Semellé y Barroux, yendo el primero de Vejer y el último del lado de Málaga. Componían juntas todas estas fuerzas de 9 a 10.000 hombres, y jactábanse ya de envolver las de Ballesteros. Retírase
Ballesteros. Mas este se retira a tiempo y con destreza, abrigándose el 14 de octubre del cañón de Gibraltar. Los franceses llegaron al campo de San Roque, y se extendieron por la derecha a Algeciras, cuyos vecinos se refugiaron en la Isla Verde.