Próximos los franceses, no hizo Lord Wellington ademán alguno para impedir la introducción de socorros en la plaza, y solo aguardó al enemigo en la posición que ocupaba. Vino aquel a atacarla el 25. Trabó el combate con 14 escuadrones el general Wathier por la parte inferior del Azaba, que guarnecía Graham, y arrolló los puestos avanzados, los cuales, volviendo en sí y apoyados, recobraron el terreno perdido. No era esta tentativa más que un amago. Encaminábase la principal atención de los contrarios a embestir la 3.ª división inglesa situada en las lomas que se divisan entre Fuenteguinaldo y Pastores. Puso Marmont para ello en movimiento de 30 a 40 escuadrones, guiados por el general Montbrun, y mucha artillería, debiendo favorecer la maniobra 14 batallones. Lord Wellington dudó un instante si atacarían los enemigos aquella posición por el camino real que va a Fuenteguinaldo o por los pueblos de Encina y El Bodón. Cerciorado de que sería por el camino real, dispuso reforzar en gran manera aquel punto. Los ingleses allí apostados, si bien al principio solos y en corto número, se defendieron denodadamente contra la caballería y artillería enemigas, y recobraron dos piezas abandonadas en una embestida.
No habían aún llegado los infantes franceses, mas, advirtiendo Wellington que se aproximaban, y calculando que probablemente concurrirían al sitio del ataque antes de los principales refuerzos británicos, llamados de partes más lejanas, resolvió abandonar las lomas asaltadas y retirar a Fuenteguinaldo las tropas que las defendían. Verificaron estas el repliegue formando cuadros y en admirable ordenanza, sin que la pudiesen romper los arrojados acometimientos de la caballería francesa. Quedó solo como cortada la pequeña vanguardia que cubría el alto de Pastores y mandaba el teniente coronel Williams; pero este oficial, lejos de atribularse, mantúvose reposado y con acertada inteligencia subió el Águeda la orilla derecha arriba hasta Robledo, en donde repasó el río logrando por la tarde unirse felizmente al grueso del ejército en Fuenteguinaldo.
Aquí, en el mismo día, estableció su centro Lord Wellington, alterando la anterior posición con la derecha del lado del puerto de Perales y la izquierda en Nave de Haver. Apostó a Don Carlos de España y la infantería española junto al Coa, enviando la caballería bajo Don Julián Sánchez a retaguardia del enemigo.
Combates del 27.
Reunieron el 26 los franceses toda su gente, y examinado que hubieron la estancia de Fuenteguinaldo, creyéronla tan fuerte que desistieron de atacarla. No lo pensaba así Wellington, por lo cual retrocedió tres leguas, poniendo el 27 la derecha en Aldeia Velha, la izquierda en Bismula y el centro en Alfayates, antiguo campo romano y hoy villa de Portugal, en sitio alto, cercada de viejos muros. En este día dos divisiones de los franceses, siguiendo la huella de los aliados, trabaron vivos reencuentros, y la cuarta de los ingleses perdió y recobró dos veces a Aldeia da Ponte.
Nuevas estancias
de Wellington.
No satisfecho aún Wellington con su última posición, y ateniéndose a un plan general de operaciones anteriormente trazado, retirose una legua atrás a estancias que se dilataban por la cuerda del arco que forma el Coa cerca de Sabugal, dejando a la derecha la sierra das Mesas, y a la izquierda el pueblo de Rendo, en cuyo sitio presentó batalla a los franceses, que esquivaron estos, cumplido su deseo de socorrer a Ciudad Rodrigo.
En los combates del 25 y 27 perdieron los ingleses unos 260 hombres, no más los franceses. Vio en aquellos días por primera vez el fuego, y se distinguió, el príncipe de Orange, que allí asistía en calidad de ayudante de campo de Lord Wellington, exponiendo su persona por la independencia de un país muy desamado, dos siglos antes, de sus ilustres y belicosos abuelos los Guillermos y Mauricios. Así anda y voltea el mundo.
Se retiran
los franceses.
Separáronse a poco los dos generales franceses, no pudiendo mantenerse unidos por celos, falta de subsistencias y por amagos que tenían de otros lugares. Dorsenne se retiró hacia Salamanca y Valladolid; Marmont a tierra de Plasencia.