Avanza Soult
y se retira.

El 8 de aquel abril se había adelantado Soult hasta Villafranca de los Barros, y retrocedió mal enojado luego que supo la rendición de Badajoz; atacó el 11 a su caballería y la arrolló la inglesa.

Acércanse
los españoles
a Sevilla.

Al propio tiempo el conde de Penne Villemur, con un trozo del quinto ejército español, se acercó a Sevilla por la derecha del Guadalquivir, y peleó con la guarnición francesa de aquella ciudad, y con la que había en el convento de la Cartuja. Culpose a Ballesteros de no haberle ayudado a tiempo por la otra orilla del río, y de ser causa de no arrojar de allí a los franceses. Retirose Penne Villemur el 10 por orden de Wellington, habiendo contribuido su movimiento a acelerar la retirada de Soult a Sevilla, después de dejar este a Drouet apostado entre Fuente Obejuna y Guadalcanal.

Movimiento
de Marmont
hacia
Ciudad Rodrigo.

Luego que acudió al sitio de Badajoz, como ya indicamos, la quinta división británica, no quedaron más tropas por el lado de Ciudad Rodrigo que algunas partidas y la gente de D. Carlos de España junto con el regimiento inglés primero de húsares, bajo el mayor general Alten, encargado de permanecer allí hasta fines de marzo. Pareciole, pues, al mariscal Marmont buena ocasión aquella de recuperar a Ciudad Rodrigo u Almeida, y de hacer una excursión en Portugal, más atento a mirar por las cosas de su distrito, que a socorrer a Badajoz que se hallaba comprendido en el del mariscal Soult, trabajados continuamente estos generales con rivalidades y celos. En aquel pensamiento partió Marmont de Salamanca asistido de 20.000 hombres, entre ellos 1200 de caballería. Intimó en vano la rendición a Ciudad Rodrigo, desde cuyo punto, no bien hubo apostado una división de bloqueo, se enderezó a Almeida, donde tampoco tuvo gran dicha. Muy estrechado se vio Don Carlos de España, colocado no lejos de Ciudad Rodrigo, y a duras penas pudo unirse con milicias portuguesas que habían pisado las riberas del Coa. Por su parte el mayor general Alten se retiró, y le siguió a la Beira baja la vanguardia francesa que entró el 12 de abril en Castello Branco, de donde volvió pies atrás. Pero Marmont habiendo espantado a las milicias portuguesas y dispersádolas, se adelantó más allá de Guarda, y llegó el 15 a la Lagiosa. Mayores hubieran sido entonces los estragos, si noticioso el general francés de la toma de Badajoz, no hubiera comenzado el 16 su retirada, levantado en seguida el bloqueo de Ciudad Rodrigo, y replegádose en fin a Salamanca.

Wellington
vuelve al Águeda.

Aguijole también a ello el haberse puesto en movimiento lord Wellington caminando al norte, después que Soult tornó a Sevilla. El general inglés sentó en breve sus cuarteles en Fuenteguinaldo, acantonando sus tropas entre el Águeda y el Coa.

Destruye Hill
las obras
de los franceses
en el Tajo.

Adelante Wellington en su plan de campaña, pero yendo poco a poco y con mesura, determinó embarazar y aun destruir las obras que aseguraban al enemigo el paso del Tajo en Extremadura, y por consiguiente sus comunicaciones con Castilla. Los franceses habían suplido en Almaraz el puente de piedra, antes volado, con otro de barcas, y afirmádole en ambas orillas de Tajo con dos fuertes, denominados Napoleón y Ragusa. A estas obras habían añadido otras, como lo era la reedificación y fortaleza de un castillo antiguo situado en el puerto de Miravete a una legua del puente, y único paso de carruajes.