—¿Usted qué dice, Conchita?

Concha bajó los ojos y murmuró con voz trémula:

—Yo, qué quiere Vd.... así de pronto... Estas cosas hay que pensarlas... No sé; me ha cogido tan de susto...

—Ahora sí que ha hablado Vd. como un libro—dijo Gormaz levantándose.—No es puñalada de pícaro. Piénselo Vd., hija mía, piénselo Vd. todo el día de hoy. Esta noche á las ocho, que ya habrán Vds. salido del taller, vuelvo á saber la contestación; porque Estrella, que acaba muy pronto su compromiso aquí y se marcha á Zaragoza, necesita conocer lo más pronto posible su resolución de usted. ¡Con que hasta luégo, eh?

¡Y desapareció entre varios ejemm! ¡y no pocos bruuum!

Solas ya las dos hermanas, Dolores se cruzó de brazos, y con expresivo meneo de cabeza, se plantó delante de Concha, sin pronunciar palabra. Bien entendió Concha el sentido de la mímica, pero á su vez guardó silencio, un silencio que irritó más á Dolores si cabe, pues veía en él propósito de reservarse su opinión y aun de no consultarla con nadie. ¡Miren Vds. la chicuela! Dolores sentía fermentar en su alma una cólera reprimida, inmensa, la cólera de los que ven de repente al niño que han criado, educado, dirigido siempre, manifestar voluntad independiente, intentar trazarse á sí propio su destino. Para Dolores, Concha era aún la niña, más bien hija que hermana menor; una hija á quien había consagrado su juventud, su celibato, su trabajo todo. ¡Y ahora la chiquilla quería sublevarse, quería disponer de su persona, echarse á perder, ir á correr el mundo en busca de aventuras, con una compañía de cómicos! ¡Vamos, era para desesperarse aquello! Rompió á hablar por fin, en voz irritada:

—¿Qué haces ahí callando, como una tonta? ¿No tienes lengua?

Concha, como si no oyese nada, se levantó, tomó de encima de una silla su manto y empezó á prendérselo delante del espejo, preparándose á salir para el taller. Dolores se le atravesó delante nuevamente.

—¿No contestas? ¿tienes gana de broma?

—¿Pero qué quieres, mujer?—exclamó Concha con acento cansado, interrumpiendo su ocupación.