—Señorito...
—¿Has puesto en el equipaje camisas de vestir en cantidad?
—Van todas.
—¿Te acordaste de la tienda portátil para los baños?
—La ha facturado el mismo dueño del establecimiento en que la compré.
—¿Empaquetaste los licores?
—Un cajón está armado.
—¿Los libros?...
—Cinco cajones.
—¿Has dicho á miss Annie que la ropa blanca del niño irá en maleta especial, dedicada sólo á eso?