y que señor se quedase

hasta la mañana aquí.

¡Qué listo, cerró el balcon!...

que por él, del palomar

vamos las dos á volar

le dijo su corazon.

Abrirlo sea lo primero; (Ábrelo.)

ahora lo segundo es

cerrar las maletas. Pues

salgan ya de su agujero.