—Que ya no existen, interrumpió Humbug. Hénos á todos de acuerdo. Esto vá á concluir como en las buenas comedias: amor, lágrimas é intrigas en los primeros actos, y por desenlace casamiento.

Fox abrazó á Dinah de bastante mala gana, y le tendió la mano al cuácaro; Dinah, ruborizada de placer, corrió hácia Susana.

—Amiga querida, la dijo, á tí debo mi felicidad. Y á tí tambien hija mia, díjole á la niñita, que ya palidecia de celos.

—Todo está muy bueno, dijo Seth, que ya se iba á las nubes. Pero puesto que estamos aquí y que tenemos al señor juez de paz, nada impide que se estienda el acta de casamiento sobre tablas.

—Con mucho gusto, dijo Humbug; la señorita Susana nos servirá de escribano.

Decir y hacer fué todo uno; yo creía que semejantes uniones no eran buenas sino en el teatro, donde se deshacen entre telones; suponia que el último tabelion estaba encajonado hacia mucho tiempo; pero en América se está siempre tan apurado que se ha conservado la vieja usanza. Una vez de acuerdo los enamorados, no hay necesidad de parientes ni de notario. Dos sí pronunciados ante un juez de paz os casan hasta la eternidad. La voluntad es todo,—la formalidad nada. Aquellas jentes no tienen el gusto de la ceremonia.

Con qué placer salí de aquella casa donde habia entrado con el corazon turbado! Paddy hizo una cosecha de dollars como para perder la cabeza durante todo una semana. Jamás la calle del Laurier se habia visto favorecida por tan honrada y alegre compañia. Yo presidí el cortejo con mi Susana, la cual daba la mano á su pequeña protejida; Humbug y Seth formaban la retaguardia; entre nosotros caminaba la nueva pareja,—Dinah, risueña como la aurora, Fox, cabisbajo.

Honteux comme un renard qu’une poule aurait pris.

Mas cuando somos felices muy pronto se bebe un poco de verguenza. Si el imprudente habia jugado al amor con demasiada lijereza, de qué modo era castigado por su falta? Casándose con una mujer encantadora. A este precio inocentes conozco yo que se harian criminales.

Era menester preparar á la madre de Dinah para la vuelta de su hija; era menester tambien que Fox anunciára su casamiento á sus amigos, disponiendo su casa. Mientras llegaba el gran dia, Susana se llevaria consigo á Dinah; á mi me estaba reservado el papel de padre y de tutor: la dichosa tontera que habia hecho me daba algun derecho á ello.