—Hé ahí una pregunta del todo pacífica, dijo: pero es mas delicada de lo que creeis. No son las leyes las que hacen que un hombre mande ú obedezca.
—Qué es pues?
—Es el fluido magnético, repuso con una flema insoportable. Lo que los filósofos llaman voluntad, enerjia, potencia, no es otra cosa sino ese fluido que constituye nuestra alma. Cada cual posee una cantidad diversa y desigual. La mujer, por ejemplo, es un ser mas magnético que el hombre; así, resulta que en la mayor parte de los matrimonios, diga el Código lo que quiera, quien obedece es el marido. Los hijos, que la ley somete tambien á sus padres, son tiranos domésticos que imponen sus caprichos á toda la casa y hacen de su madre una esclava. Por qué? Porque son muy ricos en magnetismo. Los viejos, al contrario, tienen la sangre fria, y no poseen influencia sobre lo que se les acerca. Los enamorados........
—Gracias, dije bostezando; no hablemos de medicina, hablemos de política.
—Paciencia, dijo Jonatás con tono burlon. Si es cosa probada que los negros tienen menos fluido que los blancos, la cuestion está resuelta,—la esclavitud es lejítima.
—Señor, le dije, vuestras paradojas me fatigan.
—Paradojas! esclamó. Vos no sois de vuestro tiempo, doctor Rococó; leed vuestros grandes historiadores y vuestros grandes políticos, estudiad la cuestion de las razas, y vereis que la moral no es hoy dia sino la fisiolojía.
Yo tengo una gran dulzura natural, todos la reconocen, escepto mis amigos íntimos, quienes, segun el uso, no ven sino mis defectos; pero que se pongan en mi lugar y comprenderán que ha podido faltarme la paciencia. Colgado de los cabellos durante seis horas, llevado no sé donde, por no sé quién, eran bastantes contrariedades para todavia tener la de no ser de la misma opinion en política.
—Señor, dije secamente á mi enemigo, llevaos á otra parte vuestro lindo espíritu. No puedo rogaros que salgais, pero os declaro que en adelante no os escucharé.