Luis hizo un gesto vago de hombre experto á quien el mundo enseñó a dudar de todo.

—¡Oh, no te rías!—dijo—la vida ofrece miríadas de peligros que una locuela como tú no puede prever, y lazos y añagazas sin número... No creas que pongo puertas á tu virtud... Pero advierte que si alambicásemos la historia íntima de los mejores matrimonios, acaso hallásemos en todos algún secreto horrible; un capitulo inconfesable, una de esas páginas que no pueden leerse sin rubor... No, Fernanda, todo no se sabe... Hay muchos adulterios que se conocen, pero también hay otros que quedan ignorados perpetuamente, crímenes fortuitos, sin poesía y sin fecha, cuyo afrentoso secreto baja al sepulcro con los criminales.

Y agregó, anhelando obtener un juramento, una promesa, algo, en fin, que aquietase aquella roedora comezón de su espíritu.

—Responde, Fernanda: si andando los años la fatalidad te colocase en una de esas situaciones supremas en que el deber perece á manos de la fuerza, ¿me lo dirías? ¿Tendrías valor para decírmelo?...

Hubo una pausa; la joven, cuyo espíritu inocente se mecía muy lejos de los siniestros linderos de lo inconfesable, murmuró con ese valor temerario de los niños:

—Sí, lo diré todo... ¿Por qué no?... Te lo juro.

*
* *

Mucho tiempo después, Fernanda llegaba al apogeo de su vida y de su belleza: alta, gruesa y majestuosa como una deidad pagana, con pomposas caderas desarrolladas por la maternidad y grandes ojos ardientes.

Hasta entonces Fernanda, tanto por cariño como por costumbre, no tuvo secretos para su marido; había hecho de él su madre, su confesor, hasta que una vez... conoció lo incomunicable, lo que no puede decirse.

Felipa Godoy, la mejor amiga de Fernanda, tenía un amante á quien sólo veía de tarde en tardo y á trueque de innúmeros peligros, y necesitaba una compañera que la sirviese ante su familia de pretexto ó escudo de salidas. Aquel asunto los dos amantes lo discutieron minuciosamente, y convinieron en que Fernanda era la única mujer que, por su reserva y varonil discreción, podía ayudarles.