S.—¡Pobre Ricardo!

C.—Si leyeses su última carta...

S.—(Con alegría.) ¡A ver, á ver!...

C.—(Sacando un papel del seno.) Lee; me llama su cielo...

S.—(leyendo, pero sin coger la carta.) Y... su vida... Y te pide una cita...

C.—Sí.

S.—¡Pobrecillo!

C.—Mira, cómo se despide: «Te beso en los labios...»

S.—(Leyendo.) «En la nuca...»

C.—(Leyendo.) «Donde tú quieras..»