—Yo, también—agregó Luis—; una corbata encarnada...

—La misma; ¿le han visto ustedes?

—No le he visto—replicó Olmedilla—, pero me la dijeron hoy, á medio día, en el Café de la Coja.

—Yo lo supe anoche—añadió el médico—, me lo contaron en la fonda.

—Se la habrá comprado su mujer, ¿verdad?

—No lo creo; su mujer tiene mejor gusto.

De unos labios á otros, en el curso de aquellos dos días la corbata de don Ignacio Martínez había estremecido la opinión.

El sustantivo «fonda», dicho por Fernández Parreño, trajo á la distraída memoria del señor Erato, un recuerdo.

—Diga usted, don Luis, ¿es cierto que esta mañana, un comisionista alemán, dió un escándalo en el Toro Blanco?...

La pregunta interesó mucho á los circunstantes, que ignoraban el hecho.