ELENA

Se quedaría tan fresco. ¡Es una lechuga!

VICTORIA

¡Quiá! Se puso un poco colorado y me dijo: «¿Verás á Elena?»—«Sí que la veré.»—«Pues dila que esta noche (por anoche) la mandaré doscientas pesetas.»

ELENA

¿Tú las has visto?... ¡Pues yo tampoco!

VICTORIA

¡Qué indecente!

ALICIA

Gentuza...