— He encontrado a Af Nut y puesto a su disposición una planetonave. Necesita una hora como mínimo para preparar los aparatos y prevenir a sus ayudantes. Dentro de dos horas, estará en el Observatorio. Ahora, hablemos de usted. ¿Ha tenido éxito la experiencia?
La pregunta cogió desprevenido al africano. Indudablemente, él había visto la Épsilon del Tucán. ¿Pero había sido aquello un contacto real con el inaccesible mundo lejano? ¿O la nefasta influencia del experimento sobre el organismo y el ardiente deseo de ver se habían aunado en manifiesta alucinación? ¿Podía él anunciar al mundo entero que la experiencia se había logrado y que eran precisos nuevos esfuerzos, sacrificios y gastos para repetirla? ¿Que el camino elegido por Ren Boz era más acertado que los de sus predecesores? Confiando en las máquinas mnemotécnicas, habían realizado la experiencia los dos solos. ¡Necios! ¿Y qué habría visto Ren, qué podría contar?… ¡Si pudiera… si hubiera visto!..
Mven Mas mostró aún mayor franqueza:
— Yo no tengo pruebas del éxito. E ignoro lo que haya visto Ren Boz…
Una sincera tristeza se reflejó en el semblante de Grom Orm. Atento hacía un minuto, era, además, severo.
— ¿Y qué propone usted?
— Pido que se me permita entregar inmediatamente las estaciones a Yuni Ant. Yo no soy digno de dirigirlas. Luego, estaré al lado de Ren Boz hasta el fin… — el africano quedó cortado y rectificó —: hasta el fin de la operación. Después… me retiraré a la isla del Olvido, hasta que me juzguen… ¡Aunque yo mismo me he condenado ya!
— Puede que tenga usted razón. Sin embargo, para mí no están claras muchas circunstancias y me abstengo de emitir juicios. Su conducta será examinada en la próxima sesión del Consejo. ¿A quién cree usted más capaz para sustituirle, sobre todo en el restablecimiento del sputnik?
— ¡No conozco mejor candidato que Dar Veter!
El presidente del Consejo asintió con la cabeza. Observó al africano unos instantes, dispuesto a decir algo más, pero se limitó a despedirse con un gesto. La pantalla se apagó, y a tiempo, porque a Mven Mas se le nubló la vista.