—Dicen que los libros escritos y publicados por usted se hallan en el Índice.

—Es verdad; pero si todos los autores cuyos libros se hallan en el Índice no pueden habitar esta literaria Roma, en verdad os digo que seréis visitados por pocos literatos contemporáneos.

—Dicen que usted es amigo de Garibaldi, de Mazzini.

—Es verdad.

—Tiene usted mucho valor.

—¿Por qué?

—Por venir á Roma con tales antecedentes.

—Pero debo aseguraros que ninguna idea política me ha traido á Roma. Usted pudo observar que ni he recibido ni he hecho ninguna visita.

—Pues áun dicen más.

—¿Qué dicen?