Nascondendo la facia

Tra le guinocchia, e piange.

Piangi, che ben hai donde, Italia mia,

Le genti á vincer nata

E nello fausta sorte, e nella ria.

El sublime cantor de la Edad Media, el titánico genio de la desesperacion, no podria exclamar:

¡Oh serva Italia! di dolore ostello,

Nave senza nachiero in gran tempesta;

Non donna dei provincie; ma bordello.

Sobre los muros, sobre los arcos, sobre las columnas, en las piedras de vuestros monumentos, en las obras inmortales de vuestros artistas se ve brillar como en contínua fulguracion, que Italia es una, que Italia es independiente, que Italia es libre; y vosotros, que, como italianos, recogeis los frutos de estos grandes progresos; y yo, que, como parte de la humanidad y como hijo de la raza latina, participo de sus ventajas, debemos beber en comun por la unidad, por la libertad, por la independencia de Italia (Aplausos), por todos aquellos que han contribuido á fundarlas entre los escollos de la diplomacia europea y los azares de la guerra, por todos aquellos que la salvan, la defienden y la consolidan, pues la existencia de esta nacion libre en el mundo moderno es garantía al progreso universal y áncora segurísima á los derechos de unos, á las esperanzas de otros, á la autonomía á la dignidad, á la grandeza de todos. (Prolongados aplausos.)