—¡Ni yo tampoco!
—Yo sé decir—dijo Baldomero,—que anoche cuando la puse aquí lo tenía.
—Se lo habrán comido los ratones—dijo Ricardo.
—¡Eso ha de ser!—dijo irónicamente Baldomero, agregando:—¡Miren que no haber caído en la cuenta!
—A propósito, Baldomero, ¿quiere pedir la cuenta a Garona?
—Me dijo que la pagarían a la vuelta, don Melchor...
—¿Cómo a la vuelta?...
—Así me dijo... ¡y es tan porfiado el gringo!...
—¡Son cosas suyas!...
—¿Mías?... De Garona, querrá decirme... ¿y no les parece que es hora de ir saliendo?...