—¿Cómo no, señor, si usted dispone?

—¿Y me acompañará Juancito?

—¡Sí, hombre!, te acompañará Juancito... y llevará el «tostado» ¡que es de «anca»!... por si hay que traer a la «Pampita».

—Te ha dado fuerte con la «Pampita»...

—¡Más fuerte te ha dado a ti!

—¿Y qué camino debemos tomar, Baldomero, para evitar un nuevo encuentro con Anastasio?

—Juancito le dirá, don Ricardo; pueden pasar por el campo de los Gómez, ¿sabe don Melchor? que no es una vuelta grande.

—¡Y aunque sea! Yo soy capaz de dar la vuelta al mundo por no encontrarme con Anastasio.

—Qué, ¿le tiene tanto miedo?

—Miedo, no, Baldomero; ¿pero a qué comprometerme?