—¿Por ejemplo?...

—Si te empeñas... me parece muy censurable tu afán de identificarte con todo este chusmaje... de vestirte como ellos... hablar como ellos... ¡y hasta beber a la par de ellos, Melchor!

—¡Apareció el aristócrata!... ¿y qué más?...

—¡Hombre!... mucho más que callo quizás por no fastidiarte.

—Sí, ché Lorenzo, para hablar tonteras mejor es callarse...

—Así será... ¡tonteras!—dijo Lorenzo levantándose de la mesa en momentos en que Melchor decía a José:

—Traiga el cognac...

Al oír esto, Lorenzo, que trasponía la puerta del comedor, se detuvo un instante y antes de continuar dijo:

—¿También sería tontera criticarte eso?...—y se alejó.

—¡Ven... no te vayas... ché Lorenzo!... ¡Si no me voy a emborrachar!—dijo Melchor en voz alta y prorrumpió en una carcajada...