[335] La identidad de este canto entre comunidades religiosas separadas desde los primeros siglos, acredita que es muy antiguo.

[336] Num., V, 22; Deuter., XXVII, 15 y sig.; Salmo CVI, 48; I Paral., XVI, 36; Nehem., V, 13; VIII, 6.

[337] I Cor., XIV, 16; Justino, Apol. I, 65, 67.

[338] I Cor., XIV, 7, 8, no lo demuestra. El uso del verbo ψάλλω no lo prueba tampoco. Este verbo implicaba originariamente el uso de un instrumento de cuerdas, pero con el tiempo vino á ser sinónimo de «cantar salmos.»

[339] Col., III, 16; Efes., V, 19.

[340] Véase Du Cange, en la voz Lollardi (edic. Didot). Compárense las cantinelas de Cevenols. Avertissemens prophétiques d’Elie Marion (Lóndres 1707), págs. 10, 12, 14, etc.

[341] Jac., V, 13.

[342] Mat., XVI, 28; XXIV, 34; Marc., VIII, 39; XIII, 30; Luc., IX, 27; XXI, 32.

[343] Act., primeros capítulos.

[344] Act., V, 42.