TESEO
¿Qué dices? ¿Me absuelves de haber derramado tu sangre?
HIPÓLITO
Por testigo pongo a Artemisa, la de las irresistibles saetas.
TESEO
¡Oh hijo el más amado! ¡Cuánta es tu generosidad para con tu padre!
HIPÓLITO
Adiós, tú también, ¡oh padre!; adiós muchas veces.
TESEO
¡Ay, cuán piadoso y bueno eres!