PRIMER SEMICORO
¡Ay, Zeus!, ¿cuál será el término de estos males y el remedio del desastre que amenaza a mis reyes?
SEGUNDO SEMICORO
¿Sale alguien? ¿Cortaré mis cabellos y nos vestiremos ya negros ropajes?
PRIMER SEMICORO
Ya no hay duda, amigos, ya no hay duda alguna; pero roguemos a los dioses, cuyo poder es grande.
SEGUNDO SEMICORO
¡Oh rey Peán!,[335] que encuentres algún alivio a los males de Admeto; concédelo, concédelo, ya que antes de ahora lo hallaste, y la librarás de la muerte y ahuyentarás al mortífero Hades.
PRIMER SEMICORO
¡Hola, hola, oh, oh, hijo de Feres!; ¡qué desdicha es la tuya de perder a tu esposa!