SEGUNDO SEMICORO
¿No merece esto el suicidio, y aun algo más que suspender el cuello de elevado lazo?
PRIMER SEMICORO
No a una mujer querida, sino a la más querida verás muerta hoy.
SEGUNDO SEMICORO
Mira, mira cómo ella y su esposo salen del palacio. ¡Oh, clama!, ¡Oh, gime, tierra ferea, que la mejor de las esposas, devorada por la enfermedad, descenderá al infernal subterráneo de Hades!...
EL CORO
Nunca dejaré de negar que las nupcias traen más placer que dolor, y así lo infiero de lo que nos dice la tradición, y de esta desdicha del rey, quien, después de perder a su esposa, la mejor de todas, no podrá vivir una vida tolerable. (Llega Alcestis, sostenida por sus esclavas, con Admeto y sus hijos).
ALCESTIS
¡Sol y luz del día, aéreos torbellinos de ligeras nubes!