Nec ripas datur horrendas, nec rauca fluenta
Transportare prius, quam reditus ossa quiescunt.
Centum errant annos, volitantque hæc litora circum.
Tum demum admissi stagna exoptata revisunt.
[25] Para entender este pasaje debemos suponer que Hécuba, asustada de su visión, sale en busca de su hija Casandra, famosa profetisa y concubina de Agamenón, en cuya tienda debía hallarse. La desolada madre desea que le explique su sueño.
[26] Estos sueños horribles, distintos de los plácidos, son hijos de la Noche y de la mansión subterránea en donde habitaban. (Véase la Teog. de Hesíodo, 212; la Odisea de Homero, XXIV, 12; Virgilio, Eneida, VI, 282-894, y la Ifig. en T. del mismo Eurípides, 1203).
[27] Timele, del griego θυμέλη, altar, templo, estrado, segunda división de la orquesta destinada al coro.
[28] En el verso 91 se dice claramente que Aquiles, al aparecerse a los griegos, no pidió el sacrificio de Políxena, no obstante las palabras de Polidoro en el verso 40 y las de Odiseo en el 387. Si así lo hubiera hecho, la cuestión promovida en la asamblea de los griegos estaba resuelta y hubiera sido ociosa. Versó solo acerca de si había de ser o no Políxena. Polidoro se expresa así en el verso 40, porque tenía ya conocimiento de lo que había de suceder, y Odiseo por igual razón, pero no refiriéndose a las palabras textuales del espectro de Aquiles.
[29] Acamante y Demofonte, hijos de Teseo. (Véase los Heráclidas de Eurípides).
[30] M. Artaud, Tragédies d’Euripide, tomo I, pág. 21, traduce las palabras τύμβου προπετῆ por renversée devant le tombeau, y en nuestro juicio no debe ser así, sino como nosotros lo hacemos. La voz προπετής corresponde exactamente a la latina pronus, y por eso el escoliasta la explica, añadiendo ἐπὶ τὸν ταφόν πορευομένην. En este mismo sentido la vemos usada en la [Alc., 909], y en las Traqu. de Sóf., 975. Así piensa también Hermann, y es lo más lógico, porque el sacrificio se celebra luego sobre el mismo túmulo, no delante de él, y no hay necesidad de incurrir en esa contradicción.